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En Australia, como en otras partes del mundo, existe la percepción de que el país vive bajo la amenaza de las balas del crimen organizado.

Sidney, Australia. A los mexicanos nos ven en Australia de la misma forma en que nosotros en nuestra tierra podríamos ver a un australiano: con curiosidad sobre cómo son en un lugar tan lejano.

¿Alguien resistiría la tentación de preguntar a un aussie (como se reconocen en el mundo) si es verdad que los canguros brincan libres por las calles de sus barrios?

Así pasa con los mexicanos que tienen que responder preguntas básicas del folklore, pero también de asuntos más lamentables que hoy nos identifican, como la inseguridad.

Cuando usted ve en la encuesta mensual del Banco de México que la principal preocupación es la inseguridad pública, así es también tema en el exterior. No es preocupación porque al menos las calles de Sidney son tranquilas y seguras.

Pero sí hay instalada en la percepción de los que saben dónde está México la idea de que este país vive bajo la amenaza de las balas del crimen organizado.

Hay una historia en curso en este país que tiene que ver con la asociación comercial entre los cárteles de la droga de México con las organizaciones criminales locales para el tráfico de metanfetaminas.

El consumo de esa droga, conocida como Ice, se ha incrementado en 50% del 2010 a la fecha e identifican a organizaciones mexicanas entre los proveedores, aunque la mayor parte de su tráfico llega desde China.

También hablan de la Selección Mexicana de Futbol y vi en la prensa local una nota muy interesante que decía que si México, que es un país profundamente católico, puede legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, Australia claro que puede hacerlo.

Hasta eso nuestro país no es una referencia tan lejana, porque la membresía de Australia y de México en el mismo club MITKA (conformado también por Indonesia, Corea y Turquía), hace que haya un interés específico en nuestra economía.

Hay que decir que, pasada la pregunta inicial sobre el impacto del crimen en la vida cotidiana, la siguiente reflexión tiene que ver con el proceso de cambios estructurales que se han implementado, en especial la reforma energética, de la que parece que se habla más en el extranjero que en nuestro territorio.

Hay conciencia de la suerte de México por su cercanía con Estados Unidos y saben de los grandes casos que han complicado la gestión del gobierno actual, como los normalistas de Ayotzinapa, que fueron asesinados por el crimen organizado en Guerrero.

De turismo se habla poco porque realmente es un destino exótico el visitar un país que está a más de 24 horas de viaje, más bien saben de los tequilas y hasta de los vinos de Baja California, pero lo cierto es que hay buena recepción para nuestro país.

El potencial de incrementar el comercio por la vía de MITKA o del agonizante acuerdo transpacífico es algo que pone a México en la atención de Australia, que dicho sea de paso es la hora en que no he visto canguros brincando libremente por las calles de Sidney.