Minuto a Minuto

Entretenimiento ¿Quién era Lua Blanco, la actriz que formó parte de Rebelde y murió este lunes?
Lua Blanco falleció el 18 de octubre de 2026 en Río de Janeiro, a los 39 años de edad, tras una valiente lucha contra el cáncer
Nacional Rocío Nahle consolida estrategia regional de seguridad con convenios interestatales en apoyo al Plan Nacional de Paz
Rocío Nahle firma convenio de seguridad con Tlaxcala y suma acuerdos con Tabasco, Oaxaca, Chiapas y Puebla para reforzar la paz en Veracruz
Ciencia y Tecnología Japón lanza la primera misión para recolectar muestras de una luna de Marte
Japón lanzó su misión de exploración de las lunas de Marte, que traerá diez gramos de muestras de Fobos
Nacional Decretan Ley Seca en Tláhuac por Día de Muertos y otras festividades
Tláhuac ordenó la suspensión de actividades para la venta de bebidas alcohólicas con motivo de la festividad de Día de Muertos
Internacional Trump, dispuesto a reunirse con Putin y Xi para negociar fin de la guerra de Ucrania
Trump afirmó que haría cualquier cosa que pueda para poner fin a la guerra en Ucrania

Es pésima noticia que, el de México, sea casi el único gobierno del mundo que otorga con su silencio credibilidad a los comicios del domingo en Venezuela, que renovaron el Parlamento con una farsa sin respaldo internacional ni participación de la oposición.

Nuestros socios en el T-MEC, Unión Europea y el Grupo de Lima rechazaron esa estafa electoral impuesta por el dictador Maduro que, además, registró una escandalosa abstención del 85 por ciento y la ausencia de candidatos opositores.

La dictadura prohibió la verificación internacional independiente y sólo acepto la de aliados señalados en sus propios países como delincuentes electorales, como Evo Morales y Rafael Correa, también, por ciento, amigos íntimos del gobierno mexicano.

El mensaje de México es, sin género de dudas, de apoyo a la burla electoral del dictador, aunque no es nuevo, porque México lo respalda en la ONU y la OEA, incluida su aprobación del uso del Ejército para impedir el ingreso de los opositores al Congreso.

Como tampoco es nueva la simpatía del actual grupo de poder en México por la manera de desarrollar elecciones de la dictadura venezolana, que ha ganado 22 de las 24 elecciones que armó en 21 años, gracias al control que ejerce de la autoridad electoral.

En una entrevista para Univisión en 2017, el hoy presidente de México le recordó a León Krauze que “Hugo Chávez fue electo con una democracia mucho más vigilada o con elecciones más vigiladas que las nuestras”.

Krauze le preguntó entonces: “¿Mejor aquella democracia que la nuestra?”

Y el actual mandatario de México respondió: “Sí, en lo electoral, sin duda; aquí nos han robado la presidencia”.

Pues en esa democracia “mejor sin duda” que la mexicana, la dictadura arrasó el domingo en unas elecciones parlamentarias sin  candidato opositor alguno, al ganar 240 de los 277 escaños, pues regaló algunos a los partidos de fantasía que apoyaron el teatro.

“Hemos tenido una tremenda victoria electoral”, dijo el dictador Maduro, el mismo al que la ONU consideró hace un mes “asesino de lesa humanidad” y que mantiene un millar de presos de conciencia, sin haberles girado orden de aprehensión alguna.

Sin embargo, México tiene la obligación de pronunciarse sobre esa contienda electoral (que Maduro consideró “tremenda victoria”) al igual que se pronunció con toda celeridad en las que ganó, en Bolivia, el partido de Evo Morales, el pasado 23 de octubre.

Por lo pronto, hay que insistir en que la “tremenda victoria” de la dictadura se registró en comicios sin legitimidad, porque fueron llevados a cabo sin las mínimas garantías que exige un proceso democrático.

Y si México no condena esta bufonada electoral es un malísimo presagio para el futuro del país.

Si calla: es que las apoya.