Minuto a Minuto

Internacional Bloqueo de EE.UU. paraliza la entrega de miles de toneladas de ayuda de la ONU para Cuba
La ONU no ha logrado encontrar una solución sostenible para conseguir millones de litros de diésel para desarrollar su labor en Cuba
Entretenimiento Backrooms logra el mayor debut en la historia de una película de terror original
Backrooms está dirigida por Kane Parsons, quien se convirtió en el director más joven en tener una película número uno en taquilla
Internacional Sheinbaum considera “importante” investigar posibles irregularidades de comicios en Colombia
La presidenta Sheinbaum se refirió a los cuestionamientos expresados por el presidente de Colombia, Gustavo Petro. tras el preconteo electoral
Nacional BMA advierte peligro ante nulidad electoral por injerencia extranjera
La BMA externó dudas respecto del alcance, definición y operatividad de la reforma para anular las elecciones por injerencia extranjera
Nacional Abren registro para las Pensiones Bienestar de adultos mayores; estas son las fechas y requisitos
La Secretaría de Bienestar informó las fechas de registro para la pensión de adultos mayores y la de Mujeres Bienestar

El emplazamiento que el Presidente hizo a los partidos para que devuelvan cuando menos la mitad de los más de 5 mil millones de pesos asignados por el INE resuena bien en la opinión pública. Fuera de los liderazgos partidistas, no imagino a muchos mexicanos aprobando la entrega de esas cantidades de dinero.

El planteamiento tiene sentido desde una perspectiva de finanzas públicas y de impacto social del gasto. Son pocos países donde los partidos reciben tantos recursos. Y, sin embargo, hay algo aún más escandaloso: las enormes cantidades de dinero ilícito con que los partidos han pervertido la competencia electoral.

A pesar de los innegables avances de la reforma de 1996, la apuesta por un esquema generoso de financiamiento público no ha funcionado en lo fundamental.

Es debatible si la alternancia fue en parte posible por el acceso de las oposiciones al financiamiento público, pero de lo que no hay duda es de que esa inyección de dinero no sirvió —como fue planteado en aquella reforma constitucional— para “disminuir el riesgo de que intereses ilegítimos puedan comprometer los verdaderos fines de los partidos, enturbiar el origen de sus recursos y hacer menos equitativa la contienda”.

Todos los partidos podrían renunciar al 75 por ciento de lo que el INE les ha asignado, tal como lo anunció Morena, e incluso podría reformarse la Constitución para hacerlo obligatorio. Sin embargo, de poco o nada servirá a nuestra democracia si siguen fluyendo recursos ilegales desde los gobiernos, el sector privado e incluso el crimen organizado.

El beneficio de los ahorros en la hacienda pública palidece frente al que se lograría no solo en el ámbito de la competencia electoral sino en el combate a la corrupción con un control mucho más efectivo de los ingresos y gastos de los partidos. Y eso exigiría saber de dónde proviene y a dónde va a parar cada peso que entra a sus arcas.

Este es el objetivo último que tendría que guiar cualquier cambio en el esquema de financiamiento a partidos. Transitar de la ingenuidad a una verdadera democracia requiere, como lo dijo hace años Jesús Silva-Herzog Márquez, que la competencia partidista esté cimentada en el derecho. Es justo aquí donde el esfuerzo mayor ha de concentrarse.