Mariguana: medida cruel e inhumana


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Rubén CortésCanela fina

La violencia que genera en México el tráfico de mariguana y otras drogas, provocó que julio fuera el mes más violento de la historia


En el mes de julio, más de 22 millones de personas fumaron mariguana en Estados Unidos. En cambio, la violencia que genera en México el tráfico de mariguana y otras drogas, provocó que julio fuera el mes más violento de la historia, con dos mil 599 personas asesinadas.

Pero, aquí, la Corte confirmó ayer la pena de tres años de cárcel para quienes cometen el delito de posesión simple de mariguana. Mientras que 14 países de la región tienen leyes en favor del consumo, y Estados Unidos y Canadá ya regularon sus mercados para el uso medicinal y recreativo.

Quiere decir que nosotros seguimos poniendo los muertos, cuando cada vez son más los países que encuentran vías para que el Estado conduzca el uso y comercio de la mariguana: aquí estamos como dos en grupas de un burro, mientras los otros van en caballo de hacienda.

Solo en los últimos 12 años, en México murieron asesinadas más de 250 mil personas por la violencia del narcotráfico. Pero, en los últimos cinco años, aprobaron el uso recreativo de la mariguana Alaska, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Nevada, Oregon, Vermont y Washington.

Y, apenas en julio pasado, Canadá aprobó el mercado y consumo legal de mariguana recreativa. Los usuarios podrán llevar legalmente hasta 30 gramos en público. También podrán cultivar hasta cuatro plantas en sus casas.

De ahí que no fuese buena noticia que ayer la Corte confirmara la pena de cárcel para portadores simples de drogas, rechazando por mayoría un proyecto de la ministra Norma Lucía Hernández, quien proponía declarar inconstitucional esa medida.

Sin embargo, es una grata nueva el talante serio y abierto del próximo gobierno en este tema: planteará en Naciones Unidas la idea de flexibilizar el tratado que suscribió México con Estados Unidos desde la presidencia de Richard Nixon en los años setenta, para penalizar y combatir la droga.

Imposible olvidar la raíz de la obsesión de Nixon contra las drogas. Su jefe policiaco, John Ehrlichman, declaró a la revista Harper’s, que se trató de un sistema de contención en contra de “dos enemigos: la izquierda antiguerra y la gente negra”.

Tampoco es que, hoy, México no pueda mostrar avances, pues la Ley General de Salud establece que “a toda persona se le permitirá el uso médico y terapéutico de la mariguana y sus derivados”. Aunque es cierto que la mayoría de quienes usan mariguana es con fines recreativos.

Es por eso que, encarcelar a alguien tres años por “posesión simple” es una medida cruel e inhumana. Mejor sería que el Estado muestre madurez y apertura en este asunto. Porque la prohibición no deja de ser absurda. Porque su uso tiene que depender exclusivamente…

De una decisión personal.

Por Rubén Cortés