Minuto a Minuto

Nacional Gaceta: En la UNAM se toman medidas
Una comisión técnica de expertas y expertos universitarios revisarán el informe sobre el proceso de Selección de ingreso a licenciatura y emitirá recomendaciones
Nacional Video: Policías frustran suicidio de joven; así impidieron que se arrojara de azotea
Policías capitalinos impidieron que una joven de 24 años de edad se arrojara desde la azotea de una plaza comercial en Coyoacán
Internacional España afronta “horas difíciles” contra el fuego por una nueva ola de calor
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, admitió que "quedan horas difíciles y complejas" para combatir los incendios forestales activos
Internacional No fue un giro pacifista: Trump pausó ataques a Irán por preocupaciones militares, según medios
El general Dan Caine habría avisado que reescalar el conflicto dejaría al ejército sin defensas como los interceptores de misiles
Internacional Murió el ‘Dr. Muerte’, creador de la exposición de cuerpos plastinados
Gunther von Hagens fue el creador de la "plastinación", una técnica de preservación de material biológico

¡Qué pena con el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, quien ayer aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México! Ojalá lo hayan sacado por alguna sala decorosa que al menos tenga agua en los baños.

Siempre será una pregunta pertinente para los funcionarios extranjeros el saber qué hace el principal socio comercial de Estados Unidos con todos los impuestos que recauda de su exitosa planta industrial.

Pero Greer no viene a constatar los horrores fiscales de la 4T, sino a evaluar las posibilidades de continuidad del acuerdo comercial entre su país, México y Canadá, el T-MEC.

Hoy, Jamieson Greer tendrá una larga encerrona con Marcelo Ebrard, secretario de Economía, para alimentar la parte pragmática de la revisión estipulada del acuerdo comercial, lejos de la retórica política de la Casa Blanca.

Claro, la línea es la línea y el mundo depende de los estados de ánimo del presidente Trump, pero tanto en los pasillos del Congreso estadounidense como en los grandes corporativos estadounidenses priva el sentido común de mantener un acuerdo que ha sido un gran negocio.

Para el sector empresarial estadounidense la prioridad no es la confrontación, sino la certidumbre operativa. Es manifiesto el interés de la U.S. Chamber of Commerce y del Business Roundtable en tener un acuerdo norteamericano certero que sea la columna vertebral de la competitividad de la región frente al bloque asiático.

Son grupos empresariales poderosos de Estados Unidos que están tan preocupados por las ocurrencias arancelarias de su gobierno, como de la estabilidad de las reglas del juego en México; no ven con buenos ojos bandazos como la contrarreforma judicial, la desaparición de los organismos autónomos o los monopolios energéticos. Y no por tomar una posición política, sino por sus inversiones multimillonarias.

A nivel de la USTR y del ala técnica de Washington, la inquietud por los temas energéticos, ambientales, laborales va de la mano con una vigilancia estricta sobre la discriminación de las empresas privadas. Buscan, tanto el cumplimiento de esos compromisos internos, como la garantía de que México no funcione como una puerta trasera para inversiones de potencias ajenas al bloque, como es el caso de China.

Incluso hay otro defensor de la permanencia del T-MEC y ese es, sin duda, el consumidor estadounidense. Desde los aguacates de Michoacán hasta las computadoras de Tijuana, hay un asunto de bolsillo fundamental para el consumidor-elector de aquel país.

No deja de ser un tema inquietante que hoy a la mesa están sentados dos de los tres socios comerciales, hace falta Canadá. Pero la estrategia de Ottawa es diferente, más confrontación, menos serenidad y paciencia; habrá que ver si con el tiempo se reconcilian ambas posturas.

La revisión en marcha del T-MEC es más que un trámite, incluso los tiempos parece que no se podrán cumplir, es un examen final para demostrar si América del Norte puede mantenerse como un bloque comercialmente fuerte o bien si las divergencias políticas acaban por fracturar esta alianza económica que alguna vez fue ejemplo para el mundo.

Hoy, Jamieson Greer tendrá una encerrona con Marcelo Ebrard, secretario de Economía, para alimentar la parte pragmática de la revisión estipulada del acuerdo comercial, lejos de la retórica política de la Casa Blanca.