Los ricos de la 4T

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

A estas alturas de la Austeridad Republicana sorprenden tres casos de protagonistas muy ricos que han metido en problemas a la 4T

A estas alturas de la Austeridad Republicana sorprenden tres casos de protagonistas muy ricos que han metido en problemas a la 4T:

—Jaime Bonilla, artífice del atentado al Federalismo en Baja California es inmensamente rico, con su canal de TV abierta Pacific Spanish Network, en California, 9 cableras y 4 radioemisoras, derechos de transmisión radiofónica de los Padres de San Diego, dueño de inmobiliarias, comercios, industrias…

—Alfonso Romo, Jefe de la oficina de la Presidencia, causa principal de la reciente renuncia del secretario de Hacienda, con sus sueños de buscar lo que alguna vez fue, estar en la lista de Forbes entre los más ricos del mundo, según dijo Carlos Urzúa en la tan comentada entrevista con la revista Proceso.

—Carlos Lomelí, superdelegado de Morena en Jalisco, quien acaba de renunciar por estar en el centro de una red farmacéutica que, apenas de enero a junio pasados, vendió más de 164 millones de pesos en contratos que le otorgó el gobierno de la 4T. En un convenio, elgobernador de Veracruz, le asignó directamente 36 millones de pesos.

Esos tres hombres muy ricos, poderosos y bien ubicados en el gobierno que preconiza que primero vayan los pobres, provocaron tres debacles políticas, tan sólo la semana pasada, que, si la 4T no fuese uno de los gobiernos más hegemónicos del planeta, le habrían provocado un cisma.

Bonilla logró que los diputados de su estado aprobaran aumentar de dos a cinco años su mandato como próximo gobernador y puso en su contra a figuras cimeras de Morena, como a quien le puso la banda al mandatario, Porfirio Muñoz Ledo, y al jefe de los senadores, Ricardo Monreal.

En realidad, Muñoz Ledo y Monreal salen en defensa del presidente ante el poco favor que le hace Bonilla, pues lo que hizo éste en Baja California es visto como el laboratorio para el impulso de una posible reelección presidencial que poco ayudaría a la paz social y a la democracia en el país.

Romo consiguió quitar de en medio al secretario de Hacienda y, dicho por éste mismo, Romo entró a la 4T porque “después de haber estado en la lista de Forbes está buscando ser lo que alguna vez fue. Su fin último es renacer, encontrar nuevamente un espacio”. Hacerse más rico, pues.

Lomelí convierte en papel mojado buena parte del discurso anticorrupción de la 4T: zar de una red de empresas de venta de medicamentos dirigidas por su exesposa, sus hijos, su actual esposa y hasta tíos de ésta.

El presidente bromeó ayer que después de esto “a lo mejor viene el fin del mundo”. Quizá no sea para tanto, Pero, por lo pronto, ya algunos…

Empiezan a dudar.