La semana pasada la SHCP entregó al Congreso de la Unión los Precriterios de política económica para el 2023. Este documento busca sentar las bases para la discusión de las perspectivas económicas y las finanzas públicas para el 2023 y para lograrlo presenta un recuento de la evolución de la economía y una actualización del escenario macroeconómico y de finanzas públicas para el 2022 así como los estimados preliminares para el 2023.

Los aspectos más importantes del marco macroeconómico son:

(I) Una revisión a la baja en la expectativa de crecimiento del PIB del 2022 de 4.1 a 3.4% y un estimado de 3.5% para el 2023; (II) un aumento en el pronóstico de inflación para el 2022 de 3.4 a 5.2%; y un estimado de 3.4% para el 2023; (III) una revisión al alza en el estimado de tipo de cambio promedio peso/dólar de 20.30 a 20.60 pesos para el 2022 y un escenario de 20.80 pesos para el 2023; (IV) un fuerte incremento en la tasa estimada del Cete a 28 días a fin de año de 5.3 a 7.8% para el 2022 y una expectativa de 8.0% para el 2023; (V) una revisión al alza en el estimado de precio promedio de la mezcla mexicana de petróleo de 55.10 a 92.90 dólares por barril para el 2022 y un supuesto de 61.10 dólares para el 2023; y (VI) una disminución mínima en la plataforma estimada de producción de crudo de 1.826 millones a 1.820 millones de barriles diarios en el 2022 y una expectativa de 1.851 millones para el 2023.

Bajo este marco macroeconómico, la SHCP tiene como objetivo un déficit público (en su definición más amplia que incluye todos los requerimientos financieros) de 3.7 y 3.3% del PIB para el 2022 y el 2023, respectivamente. Asimismo, la SHCP anticipa un balance primario en equilibrio para el 2022 y un superávit de 0.4% para el 2023, con la deuda total del sector público representando 49.6% del PIB tanto en el 2022 como en el 2023.

Estos estimados de deuda pública como porcentaje del PIB representan una mejoría de 0.4 puntos porcentuales con respecto al cierre del 2021 y de 1.4 puntos porcentuales vs el estimado de los Criterios Generales de Política Económica presentados en septiembre del 2022.

Aunque estos Precriterios dan prioridad a la estabilidad fiscal y una mejoría en los indicadores de endeudamiento público, algunos de los supuestos básicos parecen muy optimistas en comparación con el consenso de expectativas de mercado.

En primer lugar, los estimados de crecimiento del PIB en los Precriterios, de 3.4% para el 2022 y 3.5% para el 2023, son considerablemente inferiores al consenso de mercado que se ubica en 2.0% para ambos años.

Asimismo, el supuesto de crecimiento para el PIB de Estados Unidos que usa la SHCP de 3.6% para el 2022 y 3% para el 2023, se antojan muy optimistas ya que la Fed recientemente actualizó su marco macroeconómico introduciendo estimados de crecimiento del PIB en EU de 2.8 y 2.2% para el 2022 y el 2023.

En tercer lugar, la plataforma de producción de petróleo también parece optimista ya que los niveles de producción actuales se encuentran por lo menos 5% debajo de la meta.

Aunque resulta evidente que el titular de la SHCP y su equipo tienen muy claro el compromiso de mantener la disciplina fiscal, también parece inevitable que la SHCP enfrentará un panorama retador para alcanzar las metas planteadas en los Precriterios.

A pesar de un incremento en los ingresos petroleros derivados del fuerte aumento en los precios internacionales del crudo, la decisión de subsidiar el precio de las gasolinas genera un costo enorme para el presupuesto.

Adicionalmente, un crecimiento del PIB que podría estar significativamente por debajo del estimado del gobierno, complicaría el cumplimiento con las metas de recaudación de IVA e ISR. En un escenario de menor crecimiento y mayores tasas de interés, el gobierno verá reducido su margen de maniobra presupuestal.