En la edición del martes hablamos del entorno que ha propiciado el comienzo de un nuevo bear market después del fuerte ajuste a la baja que han tenido los mercados desde sus máximos históricos de hace unos meses.

Un bear market se define comúnmente como un ajuste a la baja de 20% o más en el índice. Sin embargo, dejamos pendiente el análisis de la profundidad y duración del actual bear market.

En este sentido, resulta interesante revisar el comportamiento histórico del S&P 500 en otros periodos de bear market. En los últimos 100 años se han presentado 26 bear markets –en 1929, 1930, dos en 1931, 1932, dos en 1933, 1934-35, 1937-38, 1939-40, 1940-42, 1946-47, 1948-49, 1956-57, 1961-62, 1966, 1968-70, 1973-74, 1980-82, 1987, 2000-01, 2002, 2007-08, 2020, y el actual.

La duración promedio de un bear market es de 289 días (es decir casi 10 meses) y la pérdida de valor promedio de pico a piso es de 36 por ciento. Sin embargo, si nos enfocamos en el periodo post-guerra que es más relevante, ha habido 14 episodios de bear market con una duración promedio de 344 días y una pérdida de valor promedio de 32 por ciento.

El común denominador de todos estos episodios es que una vez que se materializó la caída inicial de 20%, el S&P 500 siguió cayendo y tardó semanas en encontrar un piso verdadero. En promedio, el S&P 500 se tardó aproximadamente dos meses entre la fecha en que entró en territorio de bear market y el momento en el que logró encontrar un piso.

Si excluimos el atípico y fugaz bear market generado por el choque exógeno de la pandemia, la duración promedio se eleva a 368 días aunque el retroceso promedio se mantiene en 32 por ciento.

Con excepción de la Gran Depresión de 1929, el periodo más largo entre el inicio de un bear market y el momento en que se tocó fondo fue el de la Gran Recesión del 2008 cuando el S&P 500 tardó casi seis meses en finalmente encontrar un piso el 11 de marzo del 2009.

Independientemente del tiempo transcurrido para tocar un piso, el retorno promedio del S&P 500 para los 12 meses posteriores al inicio del bear market es de 10 por ciento. El retorno promedio sube a 21% si extendemos el plazo a 48 meses después de su inicio.

Estos promedios sugieren que los bear markets siempre han generado oportunidades interesantes de compra. Sin embargo, no hay que olvidar que dos de los tres bear markets más recientes, el de 2001 y el de 2008, generaron rendimientos negativos tanto a los 12 meses posteriores a su inicio como a los 48 meses.

En el 2001, el S&P 500 estaba 1% debajo de su nivel una vez transcurridos 12 meses de su inicio (es decir estaba 21% debajo de su nivel previo al bear market) y 29% abajo a los 48 meses de su inicio (es decir 49% debajo de su nivel previo al bear market).

En el caso de la Gran Recesión, el bear market trajo una caída de 57% entre pico y piso y la recuperación tardo varios años. A los 48 meses después del inicio de ese bear market, el S&P 500 se mantenía 14% por debajo de su nivel al comienzo del bear market  y 34% debajo de su nivel máximo.

No obstante, estos dos bear markets, fueron seguidos de varios años de bull market, incluyendo al más largo de la historia que comenzó el 11 marzo del 2009 y fue brevemente interrumpido el 23 de marzo de 2020 para finalmente concluir el 24 de mayo de este año.

Tomando en cuenta la evidencia histórica es altamente probable que el S&P 500 se recupere en el mediano plazo, y que busque nuevos máximos históricos. No obstante, es probable que en el corto plazo sigamos viendo un alto grado de volatilidad y posibles nuevos mínimos.

El mercado ya ha comenzado a descontar un escenario de recesión pero todavía hay incertidumbre sobre la profundidad y duración de ésta.

Como subrayamos en la edición anterior de Sin Fronteras, las herramientas de política económica que dieron pie al bull market más duradero de la historia no están disponibles en un entorno inflacionario como el actual.

Eso nos lleva a pensar que el bear market podría apenas estar empezando y que los principales índices podrían caer aún más antes de comenzar a recuperarse.

Sin embargo, si la recesión es corta y poco profunda, como parece ser el escenario base, el mercado se adelantará a descontar la recuperación varios meses antes de que ésta comience.