La semana pasada se publicaron las minutas de la última reunión de política monetaria de Banco de México (Banxico), en la cual se incrementó la tasa de interés de referencia en medio punto para quedar en 7.0%, como era ampliamente esperado por el mercado.

El contenido de las minutas evidenció, en la opinión de este columnista, una postura aún más restrictiva de lo revelado en el comunicado de prensa que acompañó a la decisión de política monetaria del 12 de mayo.

Vale la pena recordar que el actual ciclo de alzas comenzó en junio del 2021 y ha llevado la tasa de interés de referencia de 4.0 a 7.0% hasta ahora, primero con cuatro incrementos de un cuarto de punto cada uno y a partir de diciembre del año pasado con otros cuatro incrementos de medio punto cada uno.

El tono de las minutas deja claro que Banxico está preparando el terreno para acelerar el ritmo de alzas, incluyendo un probable aumento de tres cuartos de punto en la reunión del 23 de junio que dejaría la tasa de fondeo en 7.75 por ciento.

El mensaje es consistente con la expectativa que hemos subrayado en este espacio de que el ciclo actual de alzas será más pronunciado que lo que esperaba el mercado hasta hace poco.

En concreto, en este espacio expresamos hace apenas unas semanas que si para el cierre del año la Fed sube la tasa de fondeo en Estados Unidos a 2.75 o 3%, Banxico estaría prácticamente obligado a dejar su tasa de fondeo en por lo menos 9.25 por ciento.

La publicación de las minutas de la junta de política monetaria del 12 de mayo con un tono más restrictivo se da en la antesala de la publicación del Informe Trimestral de Inflación, este miércoles. Dicho informe probablemente contenga nuevas revisiones al alza de los estimados inflacionarios.

Aunque el comunicado de prensa de la última decisión de política monetaria ya contemplaba un escenario de inflación más alto es probable que el Informe Trimestral refleje un panorama inflacionario de corto plazo aún más complicado. Algunos especialistas, anticipan que la inflación general alcance un pico de casi 9% al cierre del recién concluido segundo trimestre.

Asimismo, algunos observadores consideran difícil que la trayectoria descendente para la inflación general y subyacente pronosticada por Banxico para el resto del año se cumpla.

Otro aspecto interesante de las minutas fue la discusión sobre el nivel actual de la tasa de interés en términos reales (es decir la tasa de interés nominal menos la inflación).

Desde que comenzó el repunte inflacionario, a mediados del año pasado, la tasa de interés real se ha ubicado en territorio negativo durante varios meses y los incrementos en la tasa nominal por parte de Banxico no han sido suficientes para llevar la tasa real a su rango histórico entre 0 y 2 por ciento.

En la minuta, varios de los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico apuntaron que la tasa de interés en términos reales debería llegar a un nivel neutral o incluso restrictivo. Este nivel neutral implicaría que la tasa nominal debería estar ya por arriba de 8% y un nivel restrictivo requeriría una tasa nominal cerca de 10 por ciento.

A menos de que haya una grata y grande sorpresa en los indicadores de inflación, nuestro escenario base de una tasa de fondeo en 9.25% para fin de año podría convertirse en el piso.