La Fed tranquiliza a los mercados

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

De enero del 2020 a la fecha, la Fed ha inyectado aproximadamente 4.3 billones de dólares (4.3 trillones en nomenclatura inglesa) al mercado

La semana pasada se llevó a cabo el Simposio Anual de Política Monetaria de Jackson Hole organizado por la Fed de Kansas City y que por segundo año consecutivo se realizó de manera virtual.

Este evento, ha adquirido especial relevancia desde que la crisis financiera de 2008-09 dio pie a una era de intervención monetaria sin precedentes en la historia económica.

La atención del mercado estaba principalmente enfocada en la intervención del presidente de la Fed, Jay Powell, buscando pistas sobre un posible cronograma para el inicio del retiro de los estímulos monetarios.

En este sentido, el mercado se preguntaba si Powell confirmaría lo dicho en fechas recientes por otros miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés) en los que se anticipaba un inminente anuncio de la reducción del programa de inyecciones de liquidez por parte de la Fed.

El programa actual de inyecciones de liquidez de la Fed –conocido como QE Infinity– que inició en marzo del 2020, destina 120,000 millones de dólares al mes para la compra de bonos del Tesoro y bonos hipotecarios (80,000 millones de bonos del Tesoro y 40,000 millones de bonos hipotecarios).

De enero del 2020 a la fecha, la Fed ha inyectado aproximadamente 4.3 billones de dólares (4.3 trillones en nomenclatura inglesa) al mercado, incrementando su balance de 4 billones en enero del 2020 a 8.3 billones en la actualidad.

Para dar un poco de contexto, vale la pena recordar que antes de la crisis del 2008, el balance de la Fed era de 0.9 billones de dólares y que a raíz de los programas de estímulos cuantitativos conocidos como QE1, QE2, QE3, y QE4 implementados entre el 2009 y el 2014 alcanzó un nivel máximo de aproximadamente 4.3 billones de dólares en el 2014.

El balance de la Fed se mantuvo en este nivel hasta principios del 2018 cuando el banco central comenzó una reducción gradual de su balance para ubicarlo en aproximadamente 3.95 billones de dólares a finales del 2019. Hoy en día, el balance de la Fed representa aproximadamente 30% del PIB y 16% del valor total de capitalización del mercado accionario de Estados Unidos.

Dada la gran relevancia que tiene el programa actual de estímulos cuantitativos en los mercados de renta fija y variable, era lógico que el mercado estuviera muy atentos a las palabras de Jay Powell.

Algunos inversionistas estaban nerviosos ante la posibilidad de que la intervención de Powell adquiriera un tono más hawkish de lo anticipado. Sin embargo, el presidente del FOMC tranquilizó a los mercados al apuntar que la Fed podría comenzar a reducir los estímulos (es decir comenzar con el tapering) hacia finales de este año, pero siempre y cuando la economía continúe evolucionando en línea con lo esperado.

Powell fue muy cuidadoso en enfatizar que la reducción en el monto de inyecciones de liquidez mensual se daría de forma muy gradual y sin sobresaltos. Adicionalmente, el banquero central fue muy claro en plantear que la fecha de inicio de un eventual ciclo de alzas en la tasa de interés no está atado a la fecha de conclusión del tapering.

De tal manera, Powell mandó la señal de que aún asumiendo que el tapering podría comenzar a finales de este año y concluir en la segunda mitad del 2022, el inicio del ciclo de alzas en la tasa de interés de referencia podría ocurrir hasta el 2023.

Este mensaje fue bien recibido por los mercados accionarios que alcanzaron nuevos máximos históricos mientras que los mercados de renta fija se recuperaron con la tasa que paga el bono del Tesoro a 10 años bajando a 1.29% después de haber repuntado hasta 1.37% el jueves pasado.

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