El día de ayer 21 de septiembre, la Fed dio a conocer su antepenúltimo anuncio de política monetaria de este año incrementando la tasa de fondeo en tres cuartos de punto a un rango de 3.0 a 3.25% tal y como lo esperaba el mercado.

Sin embargo, como anticipamos en la edición de Sin Fronteras del martes, la atención de los mercados estaba principalmente enfocada en el tono del comunicado, las palabras de Powell en la conferencia de prensa y, sobre todo, en la actualización de estimados para las principales variables macroeconómicas.

Si bien no hubo sorpresas en el incremento en la tasa de interés de referencia, la magnitud de las revisiones al marco macroeconómico, en conjunto con las palabras de Powell transmitieron un mensaje más hawkish al esperado por el mercado.

En primer lugar, la mediana de estimados de inflación por parte de los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés) subió para el 2022, 2023 y 2024, mientras que la de la inflación subyacente se incrementó para el 2022 y 2023.

En el caso del indicador de inflación más importante para la Fed, el core PCE, el incremento fue de 4.3 a 4.5% para el 2022 y de 2.7 a 3.1% para el 2023. Esto quiere decir que la Fed no cree viable acercarse a la meta de 2% hasta finales del 2025 (el estimado para el cierre del 2024 se mantuvo sin cambios en 2.3% y se introdujo un nuevo estimado de 2.1% para el 2025).
En este contexto, la gráfica de puntos (dot plot) que refleja las expectativas para la tasa de fondeo de cada uno de los miembros del FOMC registró un importante movimiento al alza.

En concreto, la mediana de expectativas para la tasa de fondeo para el cierre del 2022 subió de 3.4 a 4.4% mientras que la mediana para el 2023 subió de 3.8 a 4.6 por ciento. Sin embargo, hay que recordar que estas cifras son simplemente la mediana aritmética de los estimados individuales de los 19 miembros del FOMC.

Si nos enfocamos en la distribución de los estimados individuales para el 2023, hay seis miembros que esperan una tasa máxima para este ciclo de 4.875%, seis que esperan una tasa máxima de 4.625%, otros seis apuntan a una tasa de 4.375% y solamente uno ve una tasa por debajo de 4 por ciento.

Aunque en la edición de Sin Fronteras del martes anticipamos que la mediana de estimados para la tasa de fondeo iba a subir considerablemente, los incrementos contemplados por el dot plot superaron las expectativas de mercado que estaban descontando una tasa máxima para este ciclo ligeramente por arriba de 4 por ciento.

a nueva gráfica de puntos confirma que para combatir los persistentes niveles de inflación será necesario subir las tasas más de lo esperado y dejarlas ahí por un mayor tiempo al que venía anticipando el mercado.

En este contexto de mayor inflación y tasas más altas, los miembros de la Fed se vieron obligados a revisar a la baja los estimados de crecimiento del PIB y a elevar los pronósticos para la tasa de desempleo.

En el caso del 2022 los cambios estuvieron en línea con lo esperado: el crecimiento del PIB se revisó de 1.7 a 0.2% mientras que el estimado de la tasa de desempleo subió de 3.7 a 3.8 por ciento.

Sin embargo, las revisiones para el 2023 fueron más pesimistas a lo esperado por el mercado: el crecimiento del PIB se redujo de 1.7 a 1.2% y la tasa de desempleo pasó de 3.9 a 4.4 por ciento.

La interpretación del conjunto de cambios reflejados en la actualización de los estimados macroeconómicos es que el escenario de combate a la inflación con un aterrizaje suave para la actividad económica es cada vez menos probable, mientras que la probabilidad de que la Fed tenga que provocar una recesión para meter la inflación en cintura sigue creciendo.