El día de hoy, Claudia Sheinbaum anunció que estaría como ciudadana y jefa de gobierno de la Ciudad de México para invitar a los ciudadanos presentes a que apoyaran la Reforma Eléctrica, una incitación disfrazada para recordar que hay que salir a votar el próximo 10 de abril en la consulta por la revocación de mandato del presidente López Obrador.

Porque claro está que quienes votan a favor o en contra de la Reforma Eléctrica no están en las calles, sino a los legisladores que sí votarán.

¿Cuándo es que habíamos visto actos similares por parte del gobierno federal? La realidad es que el país está enfrentando tantas crisis y el presupuesto se sigue destinando a meras intenciones personales de un grupo de personas que se notan nerviosos y desconfiados de que los mexicanos, “el pueblo” mexicano no los apoye del todo esta vez.

Hoy miércoles 6 de abril del 2022 es un día para remarcarlo dentro de la enorme lista que ya se lleva a cuenta, de las violaciones a la ley electoral que el órgano constitucional autónomo el Instituto Nacional Electoral regula en todos los procesos electorales.

La veda electoral es muy clara, es ese periodo en donde está por presentarse elecciones y los funcionarios públicos e instancias de gobierno no pueden emitir ningún tipo de propaganda política que propicie al electorado emitir un tipo de elección a favor de algún partido en específico.

A partir del día que arranque ese periodo, ninguna instancia puede presumir logros, avances o proyectos en el que los hagan tomar ventaja del resto de los competidores políticos. Es una tarea ardua para las áreas de Comunicación Social, porque no se puede dejar de informar en el día a día, por lo que el contenido de la misma, tiene que tomar otro tipo de objetivos.

Las únicas instancias de gobierno que pueden emitir algún comunicado son en cuanto a temas de salud y prevención, así como todo lo que conlleve temas de seguridad nacional.

El INE siempre ha puesto las reglas y lo ha hecho de la mejor manera, al igual que ahora. Ha sido claro, lo ha explicado con peras y manzanas pero en esta cuarta transformación parece que la capacidad de escucha, entendimiento y respeto a la ley es nula.

En la foto que vemos el día de hoy en este espacio, vemos a la jefa de gobierno sonriente como nunca lo hace en sus múltiples apariciones y ruedas de prensa. Luce sonriente, con un huipil colorido y con actitud de estar en plena campaña.

Algo pasa que ella y el Secretario de Gobernación, Adán Augusto nos han mostrados sus mejores sonrisas y actitudes emotivas estos últimos días.

Sheinbaum luce boyante e infalible en el templete, con frases que parecieran darle vida “ Fui electa de la mano de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador”.

En varias ocasiones levantó la mano derecha y señalaba con su dedo índice, como lo hace el presidente. Lució maquillada y bien peinada, sin duda era una fiesta, una celebración, un evento que sí le importaba y le motivaba.

Basta ver las posturas de su cuerpo durante el evento, su mirada, su sonrisa y la fuerza de su voz. Ella está en campaña y no exactamente por quedar bien con la gente, sino con quien la ha tomado varias veces de su mano para alzarla en señal de victoria.

El vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez, el único en la imagen que luce preocupado y concentrado por su papel de orquestador de lo que se dice y cómo se dice.

Mario Delgado, líder nacional de Morena, al que vemos de espalda, concluyó el evento de manera efusiva dando abrazos, carcajadas y sonrisas como quien cierra un evento de campaña.

Una foto en la que unos se abrazan porque se saben felices por estar allá arriba y no abajo. Otros más que no saben ni qué hacer si seguir sonriendo, ver el horizonte, o quedarse cual estatuas, y los últimos que se sienten invencibles, poderosos y altaneros, porque pueden pararse a insultar a las instituciones, violentar la ley y mentirse a la gente una y otra vez más.

Cuando pensamos en la palabra cinismo, también es de hablar de la desfachatez, de la falsedad, de la desvergüenza y por supuesto, del descaro.

Esta imagen está llena de eso.

claudia sheinbaum