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Andrés Manuel López Obrador solía decir que lo peor que le puede suceder a un político es hacer el ridículo. Y hace unos días, a propósito del insensato enfrentamiento con el gobernador de Jalisco, pidió respeto a la investidura presidencial, la misma de la que él se burló diciéndole a Vicente Fox “¡Ya cállate, chachalaca!” y apodando a Felipe Calderón “Comandante Borolas”.

Sin embargo, ayer, con un texto apócrifo que “me llegó, yo lo doy a conocer, a ver si es cierto y es válido”, puso en ridículo la solemnidad que su cargo entraña y se faltó al respeto a sí mismo.

Como es habitual, sin que viniera a cuento y con el señuelo de que “en esencia va muy bien la oposición, está bien portada”, anunció que hoy o mañana daría a conocer “unos documentos que me llegaron —el mismo pueblo que me entrega cosas— de la estrategia que tienen para debilitarnos”, con la identidad de quienes participan en ella y “sus vínculos en el extranjero”. Reconoció: “No sé sobre su validez, pero no está de más darlos a conocer”, y se animó: “De una vez lo voy a hacer”.

Presto, su coordinador de comunicación y vocero de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, refirió: “Este documento es confidencial, se llama Rescatemos a México. El proyecto es (del) Bloque Opositor Amplio. Es un resumen ejecutivo…”.

Sobre tan risibles premisas, supuse que se trataba de una versión moderna del Plan de Agua Prieta (con el que Calles, Obregón y De la Huerta desconocieron la Presidencia de Carranza), pero lo que se “reveló” fue un perlario de lugares comunes con miras a babosas obviedades: “Promover el desplazamiento de Morena de la mayoría de la Cámara de Diputados en 2021” y alentar la revocación del mandato presidencial en 2022 (lo cual viene siendo comidilla en distintos sectores y se ha vuelto chisme de vecindad).¿La paternidad?: del PAN, PRI, PRD y MC, cuyo papel es, precisamente, ser de oposición (para esto son financiados por el Estado).

En el supuesto “bloque” figuran gobernadores, alcaldes, grupos empresariales “locales”, medios, redes “orgánicas” y ONG, cuyo “plan de acción” es tan elemental como postular candidatos únicos, de preferencia “jóvenes y mujeres con buena fama pública”.

Lo grave de esta denuncia desde Palacio es que identifica los abrevaderos de los presuntos conspiradores: los institutos Autónomo de México y Tecnológico de Monterrey, así como las universidades Iberoamericana y Panamericana, con “contrataciones” de “influencers y analistas” que subrayen el fracaso de la 4T en sus responsabilidades clave (seguridad, economía, corrupción, pobreza, etcétera). También apunta contra Nexos, Reforma, El Universal, Milenio, El Financiero y El Economista. Y en lo individual, pone en la picota a los consejeros y magistrados electorales, a comunicadores e intelectuales que desprecian el Presidente.

Este nuevo ritmo/ ya todos lo saben/ Y ya todos dicen/ qué suave, qué suave/ Ya los locutores/ lo saben, lo saben/ Y los periodistas, lo saben, lo saben…