Minuto a Minuto

Entretenimiento El activismo de Bad Bunny, de las protestas de 2019 a las críticas a Trump
Ver a Bad Bunny en el Super Bowl representa un gran mérito para él y para todo lo que ha sido el movimiento musical y la cultura popular latinoamericana
Sin Categoría ¿Cuánto vale Bad Bunny? Espectáculo de récord para el Super Bowl más latino de la historia
Bad Bunny no cobrará por su actuación en el medio tiempo del Super Bowl LX, pero se espera que se detone su exposición global
Deportes Revelan estado de salud de la esquiadora Lindsey Vonn tras caída en Milano-Cortina
Lindsey Vonn, una de las más grandes figuras de toda la historia del esquí alpino, sufrió un accidente que supone el fin de su carrera
Nacional Atropellan a pareja en la México-Pachuca; automovilistas siguieron circulando
Un hombre y una mujer intentaron cruzar la autopista México-Pachuca, pero fueron impactados por un vehículo
Deportes Esquiador olímpico Hunter Hess critica a EE.UU.; Trump lo acusa de “perdedor”
El esquiador Hunter Hess dijo que representar a EE.UU. en los Juegos Olímpicos de Invierno "es difícil", a lo que Trump le respondió que es un "perdedor"

Se quejan el gobierno y sus voceros de que la prensa crítica no los acompaña en su proyecto.

Sostienen que se trata de una prensa que no criticó a los gobiernos pasados y los critica a ellos por alguna de estas razones:

1. Porque teme perder o está perdiendo el dinero que antes recibía, 2. Porque no entiende la transformación en marcha, 3. Porque es parte de un plan para no dejar gobernar al nuevo gobierno.

Un salto delirante de esta última idea es que hay una conspiración para repetir en AMLO la historia de Madero: un golpe de Estado.

Paradoja: la prensa que el gobierno y sus voceros critican ahora como insolidaria, corrupta, ciega o conspirativa, es responsable en buena medida del triunfo del nuevo gobierno.

Repártanse como se quieran las virtudes críticas de la prensa, lo cierto es que las dos etiquetas fundamentales de opinión pública que hicieron triunfar a López Obrador y a Morena las sembró en la opinión pública precisamente esa prensa.

Una de las etiquetas fue la de la responsabilidad por la violencia que la prensa puso sobre el gobierno de Calderón. Otra fue la etiqueta de corrupción que puso sobre el gobierno de Peña Nieto.

Fueron las dos certidumbres públicas que le dieron el triunfo al gobierno actual, de manera que, para no haber sido crítica de los gobiernos anteriores, la prensa de ayer les hizo mucho daño, y abrió el camino al gobierno de hoy.

La prensa de hoy, por lo demás, es fundamentalmente la de ayer, pero está poniendo el acento en otras etiquetas.

Las nuevas etiquetas son las que derivan del desempeño del nuevo gobierno: ineptitud, estancamiento económico, concentración de poder y “autonomofobia”, como bautizó inspiradamente José Sarukhán a la batida gubernamental contra los órganos autónomos que equilibran y contienen al gobierno.

No seré yo quien niegue los vicios de la prensa mexicana. Llevo una vida hablando de eso y contra eso.

Pero el gobierno y sus seguidores no pueden decir que la prensa calló antes y ahora vocifera. La prensa en su conjunto hizo pedazos a Calderón y a Peña. Ahora hace la crítica de López Obrador.

[email protected]