La paradoja del empleo en Estados Unidos

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

Esta brecha entre la demanda y oferta de trabajo se ha venido cerrando en los últimos tres meses, sin embargo, hay un gran número de trabajadores que han preferido mantenerse desempleados antes de regresar a un empleo de este tipo

La llegada de la pandemia en el 2020 provocó una estrepitosa caída en la actividad económica y una pérdida masiva de empleos en Estados Unidos. Con la llegada del Covid, la actividad económica entró en una pausa súbita y casi total durante el segundo trimestre del 2020.

El objetivo original de la pausa era contener la propagación del virus y volver a la normalidad en unos cuantos meses. Sin embargo, poco a poco nos fuimos dando cuenta que tendríamos que aprender a vivir con el virus y en una nueva realidad muy diferente al entorno pre-pandemia.

Entre marzo y abril del 2020 se perdieron 22.3 millones de empleos y el PIB del segundo trimestre de ese año se desplomó casi 8% con respecto al del primer trimestre –que ya se había contraído 1.3% contra el del cuarto trimestre del 2019. Si nos limitamos a ver el dato agregado del PIB, podríamos concluir –erróneamente– que todo ha regresado a la normalidad. Gracias a la reapertura –impulsada por un ambicioso programa de vacunación– y la combinación de una vorágine de estímulos fiscales y monetarios sin precedentes, el PIB de Estados Unidos recuperó su nivel prepandemia en términos reales durante el segundo trimestre de este año y las expectativas son de un crecimiento entre 6 y 7% para el 2021, después de una contracción de 3.4% en el 2020.

Sin embargo, los datos del empleo y de la actividad económica por sector pintan una historia muy diferente: la de una recuperación asimétrica y de múltiples rezagos. Entre junio del 2020 y julio de este año, se han recuperado 16.6 de los 22.3 millones de empleos perdidos. Esto significa que aún hay un déficit de 5.7 millones de empleos por recuperar.

Aunque es normal que el empleo tenga una recuperación más lenta que las cifras del PIB, lo paradójico es que en esta ocasión el déficit en el empleo persiste a pesar de un número récord de puestos de empleo vacantes.

Actualmente, hay más de 11 millones de vacantes buscando trabajadores que no se han podido llenar. La gran mayoría de éstas se encuentran en puestos de trabajo en las industrias de hospitalidad, ventas al menudeo, servicio al cliente y entretenimiento. Muchos de estos empleos están en la parte baja de la escala de remuneración y en otras recuperaciones económicas son de los primeros en llenarse.

Esta brecha entre la demanda y oferta de trabajo se ha venido cerrando en los últimos tres meses, sin embargo, hay un gran número de trabajadores que han preferido mantenerse desempleados antes de regresar a un empleo de este tipo.

El número de personas en la fuerza laboral dispuesta a tomar este tipo de trabajos se ha restringido por varias razones. Una de ellas es que casi 2 millones de mujeres no se han reincorporado al mercado laboral porque tienen una tarea de cuidadoras en el hogar, ya sea de un menor o de un adulto mayor y no tienen con quien delegar este cuidado para poder ir a trabajar.

Esto se debe a que la oferta de guarderías y casas de cuidado de ancianos disminuyó con la pandemia. El número de guarderías infantiles con licencia disminuyó en 13% y el número de personas empleadas en esta industria se contrajo 16 por ciento.

Otro factor es que, como parte del programa de estímulos y apoyo fiscales, el gobierno extendió de manera considerable el programa de beneficios por desempleo, incluyendo un cheque semanal de 300 dólares a los desempleados. Aunque el programa ampliado de beneficios por desempleo termina al final de este mes, hay aproximadamente 25 estados que decidieron concluirlo de manera anticipada como medida para incentivar a la gente a reincorporarse a la fuerza laboral.

La combinación de la conclusión del plan ampliado de beneficios por desempleo, de la mano de un alza en los niveles de salarios que generalmente se pagan a estos puestos, y una gradual reapertura de guarderías y asilos, debe contribuir a cerrar la brecha entre puestos de trabajo vacantes y gente desempleada en los próximos meses.

La mirada de todos está centrada en que tanto tendrán que seguir subiendo los salarios para equilibrar al mercado laboral y cual será su impacto en la inflación.

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