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La Reserva Federal da una tregua a los mercados, al menos de dos meses.

Fue Ben Shalom Bernanke quien como presidente de la Reserva Federal (Fed) instituyó aquello de las conferencias de prensa posteriores al anuncio de decisión de política monetaria del Comité de Mercado Abierto.

Sólo que la ecuanimidad y las palabras perfectamente bien medidas del ex banquero central no concuerdan con el estilo, digamos, un poco más distraído, de Janet Yellen, actual presidenta de la Fed.

Por eso ayer, tras la euforia provocada por el comunicado de la decisión de toda la junta de banqueros, vino un poco de cosquilleo nervioso tras aquella fecha sugerida por la señora Yellen como la posible para el inicio del aumento en las tasas de interés.

Como sea, el mensaje de la Fed alcanza para que los mercados tengan la certeza de que al menos durante las dos siguientes reuniones del banco central no habrá cambios en la política monetaria. Eso adelanta un poco más de calma.

Y como hasta los más astutos tiburones de los mercados tienen festejos en este mes de diciembre, a partir de hoy se van todos, ya sea a encender sus velas o a poner sus árboles o simplemente a descansar y en enero ya verán desde qué punto retomar las cosas.

La Fed pues ha autorizado vacaciones a los mercados y faltaría concretar una tregua petrolera para que el marco decembrino sea completo.

Y a partir de ahí cada país tendrá su agenda particular que les permitirá tener días de descanso o no. No me imagino a los rusos muy tranquilos en esta Navidad, con la crisis tocando la puerta de esa economía.

Seguro que la comunidad cubana de Miami tendrá días agitados tratando de digerir la determinación del presidente demócrata de regularizar sus relaciones diplomáticas con el régimen dictatorial de los hermanos Castro.

En México, ya no tenemos aquellos viejos pendientes de antes de estar atentos a las discusiones presupuestales que regularmente se extendían hasta los últimos minutos del año en turno y que en algunas ocasiones pusieron en riesgo la estabilidad económica del país, por las profundas diferencias políticas que dejaban ver los partidos políticos.

Hoy, el paquete económico del próximo año está completo desde hace un mes y la duda está en torno a poder alcanzar las metas planteadas, como el precio del petróleo o la meta de crecimiento misma.

Del gobierno federal y del Congreso ya no tendremos más noticias, porque ya iniciaron de hecho sus vacaciones. Cualquier asunto relacionado con su competencia tendrá que esperar hasta enero, seguramente después del Día de Reyes.

Lo que hoy nos tiene con la tensión de no aspirar a días tranquilos para cerrar el año son asuntos de inseguridad y violencia.

Michoacán, Guerrero, Morelos, el Estado de México, el Ajusco, etcétera. Hay suficientes focos rojos para no perder de vista estos hechos, que son sin lugar a dudas la principal preocupación que hoy pesa sobre el país.

Son de tal peso las preocupaciones por la violencia y la falta de respeto a las leyes que opacan cualquier balance positivo que pudiera hacerse del desempeño de este país durante el año que está a punto de quedar atrás.