Minuto a Minuto

Nacional La patraña de los defensores
En fin, que, reitero, este es un disfraz para designar a quienes serán sus candidatos violando la ley con la cómplice mayoría del INE y sus secuaces Tribunal Electoral
Nacional Después de 15 años de masacre en casino de Monterrey solo hay una condena
Se abrieron procesos de investigación contra 25 personas por el ataque y posterior incendio a 15 años de la tragedia
Nacional Vicente Fox respalda a Ernesto Ruffo Appel
Fox denunció la "tortura psicológica" que, a su juicio, ha sufrido Ruffo en el Centro Federal de Readaptación Social 'El Altiplano'
Internacional Tres heridos y más de 90 vuelos cancelados por el paso del tifón ‘Saudel’ en Japón
Al menos tres personas resultaron heridas y más de 90 vuelos fueron cancelados tras el paso del tifón Saudel por las islas del sur de Japón
Internacional Beyoncé dona un millón de dólares para ayudar a Colombia tras el terremoto
Beyoncé donará un millón de dólares a organizaciones que ayudan a damnificados por el terremoto de 7.4 en Colombia

Estados Unidos tiene una desventaja frente a China que los negociadores del país asiático ni siquiera conocen: elecciones libres y democráticas en poco tiempo.

No hay duda de que el conflicto comercial que desató Donald Trump frente a China tiene muchas razones de fondo sobre la manera en que la potencia asiática hace negocios con el mundo, pero tiene un alto componente electoral.

Este año Trump busca la reelección y los chinos lo saben. Entienden que el escrutinio electoral debilita los movimientos más radicales que pudiera tomar el presidente estadounidense. Pero, es un hecho, al republicano no le podemos escatimar sus habilidades como negociador y por ello ya dejó claro que cualquier acuerdo más profundo con los chinos se tendría que dar después de las elecciones de noviembre de este año.

Pero Trump tampoco se puede dar el lujo de mantener un pleito comercial que no está lejos de llevar a niveles recesivos a la economía estadounidense.

China también tiene sus razones, muchas de ellas pasan por las mismas causas de una desaceleración económica, para procurar que haya al menos una tregua en este conflicto comercial que involucra al mundo entero.

Así habrá que entender la llamada fase 1 de un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos que se firma hoy en Washington.

Es un hecho que, una vez que conozcamos los alcances de esta fase 1, habrá de pasar algún tiempo antes de que se pueda firmar una siguiente etapa, y mucho más para tener un acuerdo definitivo que aborde los problemas de fondo e históricos de esa relación comercial.

Sobre los alcances de lo que hoy se pueda firmar hay muchas especulaciones. Lo mejor es no tener muchas expectativas, por los antecedentes del pleito, y aquilatar la paz que puede traer esa posible tregua en la guerra comercial.

Un hecho positivo que ya sucedió es que con ese gesto de quitar al renminbi de la lista de las divisas manipuladas con fines comerciales se puede aspirar a mayor estabilidad en los mercados financieros.

Este primer acuerdo podría incluir la compra adicional por parte de China de productos básicos, manufacturados y hasta energéticos de Estados Unidos. Poco podría tener en materia de propiedad intelectual, aunque habrá que esperar.

No hay que perder de vista que muchas de las importaciones chinas de Estados Unidos fueron sustituidas por productos mexicanos. Habrá que conocer la suerte de esos nuevos proveedores de nuestro país.

Pero, en general, esta fase 1 de un posible y futuro acuerdo comercial permite tener una tregua en un conflicto que ha envuelto al mundo entero y que ciertamente le ha costado modificar a la baja sus expectativas de crecimiento.

Entonces, hay que esperar que hoy efectivamente, se firme esa fase 1. Después, hay que esperar que se cumpla con esos compromisos que hoy conoceremos, después hay que aguantar la letanía de Donald Trump de sentirse el ganador de la guerra. Y ya veremos si en el futuro realmente se acaba con este conflicto que tan caro ha salido al mundo entero.