La economía no llega bien vestida a la fiesta


RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

La economía no llegará en su mejor momento al primero de diciembre tras la cancelación del NAIM y el intento de restringir comisiones bancarias

A ocho días del cambio de gobierno, la economía no será quien mejor vestida asista al gran festejo cívico. BBVBancomer da una idea: sólo en octubre, se fueron de México 2.4 mil millones de dólares de inversión extranjera a causa de la cancelación del nuevo aeropuerto.

Se trata de una imagen que es lo más parecido al fuego en la sabana seca, porque, justo la inversión extranjera, consiguió el pico más alto de la historia en el sexenio que fenece: más de 192 mil millones de dólares. Y el Banco de México deja 180 mil millones de dólares de reservas.

Pero aquellos 2.4 mil millones de dólares volaron sobre tenencia de bonos y se sumaron a los cuatro mil  millones de dólares en acciones que perdieron, en especial los bancos Banorte, Inbursa y Santander, a causa de un intento del nuevo gobierno de restringirles cobros de comisiones.

Ambas: la cancelación del NAIM y el intento de restringir una veintena de cobros de comisiones a la banca fueron los dos primeros, pero apresurados y fatales pasos del próximo gobierno para cumplir su promesa de desenganchar el poder económico del poder político.

El Presidente electo trató de tranquilizar al poder económico nombrando un grupo asesor con media docena de los principales millonarios del país, con el compromiso de que “en tres años, el Ejecutivo no va a promover ninguna iniciativa para modificar el marco legal en bancos y financieras”.

Pero, aún así, no llega bien vestida la economía a la toma de protesta del próximo presidente el 1 de diciembre. Ni siquiera bien maquillada: el valor del peso ante el dólar, que es termómetro de la economía, subió de 18.25 pesos por dólar, a casi 21 en estos momentos.

Muy mal, porque fue el buen manejo de la economía, la estrellita mayor que se lleva en la administración a la que le queda apenas una semana de mandato, con la creación de cuatro millones de empleos formales, más que toda la suma de empleos registrada en los dos sexenios anteriores.

Esto provocó que el poder adquisitivo del salario creciera 17 por ciento y que más de dos millones salieran de la pobreza extrema y su conexión telefónica y de internet se abarató entre mexicanos, el 99 por ciento de los adultos posee un celular y se conecta a la web.

También fue un éxito la Reforma Energética: garantizó 200 mil millones de dólares en inversiones para explorar y explotar yacimientos en aguas profundas, en momentos en que el precio del barril supera los 60 dólares, cuando en el actual gobierno llegó a estar en 19 dólares.

Números para guardar. Porque siempre será bueno…

Refrescar memoria.