HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

La diputada Cecilia Soto y la prehistoria del ‘huachicol’

La diputada Cecilia Soto y la prehistoria del ‘huachicol’


A propósito de las crónicas del huachicol, me escribe la diputada Cecilia Soto, querida amiga, para añadir su memoria política y conyugal a la prehistoria del fenómeno.

Su relato dice así:

“Hace 27 años, cuando mi esposo Patricio Estévez era diputado federal y yo diputada local por Sonora, denunciamos la entrega de turbosina a narcotraficantes por parte de la cúpula sindical petrolera en Guaymas.

“El sindicato venía quedándose con el 1% de mermas de la gasolina que llegaba desde Salina Cruz por barco. La distribuían entre las gasolineras de la región a precio más barato. Si no les compraban, los amenazaban con dificultar la distribución de la gasolina oficial.

“Todo iba muy bien y esos ingresos extra financiaron campamentos de verano en los Estados Unidos para sus hijos, estudios en el Tec de Monterrey, etcétera, hasta que comenzaron a venderle turbosina a los narcos.

“Uno de los vendedores, asustado por las consecuencias de esto, vino con Patricio y conmigo, nos dijo todo y se atrevió a ser testigo. Patricio lo denunció en la Cámara federal y yo en la local.

“Al día siguiente apareció una foto en la prensa local con una camioneta de la PGR que había llegado ‘lamentablemente’ tarde al despegue de una avioneta de los narcotraficantes.

“Cayeron 26 sindicalistas petroleros a la cárcel y ahí permanecieron un año. El líder de la sección, Oscar Ulloa, no cayó porque era diputado local conmigo. Al año, Pemex declaró que no le faltaba ni una gota de combustible y salieron libres.

“En mi ingenuidad política, pensé que sería recibida como heroína en Guaymas por combatir la corrupción y que eso me serviría en la campaña por la diputación federal en 1991.

“Por supuesto la colonia petrolera me odió y votó por el candidato del PAN que, casualmente, era dueño de gasolineras y que recién había salido de la cárcel por un fraude de 20 millones.

“Llegué a la diputación federal de panzazo por la vía plurinominal. ¿Qué te parece?”.

Confirmo que las fugas institucionales son las que crean el crimen, no los criminales quienes inventan las fugas institucionales. Solo las aprovechan.

hector.aguilarcamin@milenio.com