Tal como lo adelanté aquí hace días, esta semana será crucial para España y su futuro inmediato, pero tendrá resonancias en tres temas fundamentales para la Europa del siglo XXI
Tal como lo adelanté aquí hace días, esta semana será crucial para España y su futuro inmediato, pero tendrá resonancias en tres temas fundamentales para la Europa de nuestro siglo y, si me arrean un poquito, el mundo entero: migración, vivienda y medio ambiente.
Pedro Sánchez, presidente de gobierno de España, está casi decidido -¿obligado?- a adelantar las elecciones generales en su país, que podrían traducirse a una maroma completa que llevara a la derecha al gobierno, muy en el tono y la tendencia de Europa.
Son ya ocho años que el Partido Socialista Obrero Español formó gobierno aunque no tenga la mayoría del Congreso, en donde el Partido Popular es fuerte crítico: otras circunstancias llevaron a la crisis del PSOE que pueden devenir cambio de mandos.
Hace dos años, una mezcla de ineficacia humana y fuerzas naturales incontrolables dejaron una tremenda crisis. En octubre del 2024 se registró una monumental Dana, que afectó la comunidad Valenciana, Castilla y Aragón, La Mancha mayormente. Hubo más de 200 muertos, y en un par de horas cayó sobre la región la lluvia que cae en un año entero.
Dana se nombra a una depresión aislada de niveles altos. Sucede cuando la temperatura del mar se eleva, una fracción del frente cálido se desprende de su torrente normal y choca con un frente frío. El diluvio. El presidente de la comunidad valenciana acabó renunciado.
Hace dos meses, casi cien mil inmigrantes marroquíes se colaron a la comunidad autónoma de Ceuta, en el norte de África y que es posesión española. Buscaban entrar, por España, a la soñada Europa. Muchos fueron repatriados. Muchos ahí siguen. El tema migratorio es muy sensible en la Europa actual, en donde cada vez nacen menos y a la que cada vez inmigran más. Crisis dos.
Durante los ocho años de su gobierno, la crisis de escasez de vivienda digna y al alcance de la gente normal, se ha venido agudizando, especialmente en las ciudades más atractivas como Madrid o Barcelona. La entrada de la modalidad ByB, alquiler de una vivienda por un par de días o semanas, a precios menores que los hoteles.
Esa realidad, con apoyo en la corrupción que no falta en ningún país, propició el negocio de grandes inmobiliarias que poseen hoy la cartera mayor de vivienda en renta. Fijan sus precios, los aumentan como quieren y cuando el cliente no puede pagar, lo desahucían.
El desalojo forzado de una mujer de 87 años, del piso en que había vivido más de setenta y cuyo aumento de renta no puede pagar, fue el estallido de la tercera crisis que tiene de cabeza a Pedro Sánchez. Centenares de carpas llevadas por el sindicato de inquilinos llenaron la Puerta del Sol, el centro geográfico de Madrid. El fenómeno se replicó en Barcelona y otras ciudades. La exigencia, hoy sigue en pie: cambios legales al uso de suelo habitacional.
A toda prisa, el PSOE armó un par de proyectos de decreto real, limitando el precio del alquiler de viviendas y haciendo los contratos de arrendamiento permanentes. El Congreso rechazó las dos propuestas y Sánchez ahora tiene solamente tres alternativas: presentar rápidamente una nueva iniciativa para salvar el pellejo; disolver las cámaras y convocar a elecciones adelantadas, que podría perder, o buscar un nuevo conducto legal, pateando el bote.
Por cualquiera de los caminos, vienen cambios en España.
PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Por si la señora presidente con A de mujer anduviera escasa de malas noticias, la coalición del cuatrote en Nuevo León es historia pasada. PT y PVEM según afirman, podrían ir por su cuenta en las elecciones del año que viene. PRI y PAN ostensiblemente han formalizado su noviazgo.
El interés especial que tenía la doctora Sheinbaum en mi estado, se queda en eso: interés sin capital.
