Minuto a Minuto

Nacional Clima hoy jueves 26 de febrero de 2026 en México: Inicia onda de calor en al menos seis estados
El Meteorológico Nacional detalló que este jueves 16 de febrero dará inicio una onda de calor en al menos seis entidades
Nacional CFE cierra 2025 con beneficios récord de 7 mil 724 millones de dólares
Las cifras representaron un crecimiento anual de 1.8 %, tratándose del mejor desempeño financiero en la “historia reciente” de la CFE
Internacional Familiares de presos políticos hacen vigilia en Caracas por la liberación de sus parientes
El Parlamento aprobó una ley de amnistía para los casos de presos políticos desde 1999 a 2026, pero la norma excluye el resto del período establecido
Nacional La caída del ‘Mencho’ y la infamia
          Lo que ahora veo, tras el operativo del domingo, es que los hay, delincuentes y operadores, que no han superado el golpe que nunca pensaron: la captura y muerte de su jefe supremo
Deportes México golea a Islandia en amistoso
Richard Ledezma, Armando González, Jesús Gallardo y Brian Gutiérrez reflejaron en el marcador la superioridad de los mexicanos, que jugaron con figuras de la liga local.

En la introducción del libro Vicios públicos, virtudes privadas, Claudio Lomnitz advierte contra las generalizaciones históricas sobre la corrupción.

Ha existido siempre, pero de poco sirve decir que no ha cambiado desde la Colonia.

México enfrenta una corrupción mayor, pero distinta en su origen y en sus consecuencias de la que padeció, digamos, en la última fase del presidencialismo priista: 1982-2000.

La corrupción de antes tenía la forma de una pirámide. La de ahora tiene la forma de una metástasis. O de un embotellamiento.

Durante el fin de la hegemonía del PRI, la corrupción bajaba de la cúspide y escurría por laderas y terrazas hasta la base. La corrupción de ahora baja de los conductos paralelos de la dispersión democrática, a partir del generoso reparto de dinero federal que se hace desde el centro a los gobiernos estatales y municipales.

El nuevo mecanismo lo puso en marcha el presidente Fox en el año 2000, para obtener la colaboración política de la oposición, que no solo era mayoría en el Congreso federal, sino que gobernaba también la capital del país y casi todos los estados.

Entre 2000 y 2015, gracias a los altos precios del petróleo, el presupuesto federal creció 105 por ciento en términos reales: de 2.27 billones de pesos a 4.67 billones (un billón = un millón de millones). En esos mismos años, las transferencias a los estados crecieron de 682 mil millones a 1 billón 390 mil millones de pesos (Luis Carlos Ugalde: “La democracia multiplicó la corrupción, Nexos, num. 446, febrero 2015).

Con todo ese dinero, los presidentes de la democracia aceitaron al Congreso, el Congreso aceitó a los gobernadores y a los municipios, los gobernadores aceitaron a sus congresos locales, que les aprobaron todos sus gastos. 

Hubo dinero de sobra para hacer política. En particular, para aceitar a los candidatos de cada partido  con el dinero ilegal necesario para ganar, pues los topes de gastos electorales de la legislación vigente son una fantasía.

Resultados: piñata federal, parranda de gobiernos locales, subasta de la competencia democrática. Abundaré en esto la siguiente semana.