Minuto a Minuto

Nacional Cuando la muerte ronda
                  Les reitero: la muerte es una hija de la chingada que solo nos deja desolación, pero al menos nos recuerda, entre el dolor y la ausencia, el vamos a vivir la vida, que para eso vinimos. Que no se nos olvide
Internacional Vance responde a manifestante con bandera mexicana: “Si amas México, vete allí”
"Yo te compro el boleto de avión", fueron las palabras de Vence al ver una bandera de México en la convención republicana
Nacional Vanely “N” habría fingido su muerte para evadir deuda de casi un millón de pesos
Vanely ofrecía tandas de dinero y artículos como pantallas, teléfonos celulares, muebles y otros productos que nunca fueron entregados
Nacional Sheinbaum destaca avances y nuevas obras para Veracruz
Claudia Sheinbaum anunció los avances que el gobierno federal ha tenido en Veracruz en materia de salud, educación y vivienda
Nacional Vuelca tractocamión con pipas de diésel sobre la autopista Guadalajara-Colima
El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 68, cuando el vehículo de carga perdió el control y se impactó contra el muro de contención

No he encontrado a nadie que me pueda explicar la sorpresiva fortaleza del peso mexicano frente a su único referente lógico, el dólar del vecino; ella se ha mantenido a pesar de la pandemia y los disturbios económicos que provocó. Lo único cierto es que el dólar llegó a rasguñar los límites de veinte unidades mexicanas por una de las suyas, y la semana pasada bajó casi a los 17 pesos por uno verde. Ahora ha comenzado el regreso al futuro.

La explicación que dan los expertos del otro lado, es la aparente recuperación de la economía de los Estados Unidos: apenas el viernes pasado se reportaron casi 180 mil empleos nuevos solamente en mayo.

Eso es importante para el quinto mes del año, pero lo sobresaliente es que resulta el tercer mes seguido en que el número de trabajadores recibiendo salario -y pagando impuestos- en que el incremento de ese número es más del cuatro por ciento. En los primeros cinco meses del año pasado, el promedio mensual de nuevos trabajos apenas llegó a los diez mil: se nota la diferencia. En la más simple de las reglas de la economía tradicional, más trabajos significa más dinero circulante, más producción, más consumo y más movimiento.

Nuevamente, volvemos a empezar. El problema es que no es lo mismo la casa de bolsa que la bolsa de la casa. El avance económico no se refleja en un mayor bienestar para las familias norteamericanas. Si bien los fenómenos de hoy se integran a la oscilación, eso no da esperanzas. Primero vino la pandemia de COVID-19 y su aislamiento y cercanía de la parálisis.

Cuando la pandemia cedió, hubo un incremento a las inversiones y el empleo. Luego una nueva parálisis causada por las políticas variables e imprevisibles de Donald Trump. Si a eso le agregamos el impacto de las guerras en Ucrania e Irak en el índice de los precios al consumidor y el incremento del costo de los combustibles, y de todo lo relacionado con ellos -difícilmente encontraríamos algo que no lo esté- a los norteamericanos no se les refleja en su vida familiar el aparente incremento de los índices económicos. Algo para lo que debemos prepararnos los mexicanos.

Cada vez que tiene una oportunidad, la señora presidenta con A de mujer hace gala del mayor gasto corriente en la esfera de la beneficencia pública. Cada vez hay más becas o estipendios del bienestar, y se reduce la edad de los que pueden aspirar a ellos, sin que la base recaudatoria crezca porque el Estado mexicano no hace el menor esfuerzo por fiscalizar de manera más efectiva el cobro de impuestos. Ya no hablemos de una reforma fiscal profunda y radical, que incluya al 57% de la población económicamente activa, que aun siéndolo no hace que los ingresos del erario crezcan.

Por el contrario, cada vez hay para menos cosas y más necesitados de ellas.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Entramos hoy en la semana del ridículo, de las vergüenzas por la incapacidad de arreglar los escenarios de la Copa del Mundo 2026 para que por lo menos dejen una buena impresión a los jugadores de la patada.

Ya no esperemos que pasado el mes de agosto, en la cruda que esta borrachera de fútbol tengamos por lo menos canchas decentes para que nuestros jóvenes se metan a ese deporte en serio. Hasta hoy, los cambios que el gobierno mexicano ha propiciado han sido meramente cosméticos. Como la medida de la señora Brugada de mandar tapar con lonas las casas de los pobres mexicanos para que los visitantes no las vean ni se enteren de su existencia.

Como los sombreros, supuestamente norteños, que el gobernador de Nuevo León regaló al pie del avión a los futbolistas japoneses. Sí, los mismos que se negaron a entrenar en la cancha de los Tigres, cuyas condiciones no eran dignas de una diversión que se debe llamar “cascarita” en japonés.

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