Esto es lo que pasa hoy en Cuba, según Yoani Sánchez, la bloguera emblemática de la libertad en la isla cautiva. Escribe: “En una gaveta guardo una caja con fotos que evito mirar.

Son imágenes llenas de rostros que se marcharon, cientos de amigos, colegas y familiares que ya no habitan en esta Isla”.

La fuga de 12 peloteros cubanos durante el Campeonato Mundial sub-23 celebrado en Sonora es el “más reciente capítulo de esta sangría, pero cada día muchos otros toman la decisión de partir, se suben a un avión sin mirar atrás, atraviesan una selva o cruzan el mar. Están expresando con sus pies lo que no se atreven a decir en voz alta: el país resulta invivible”.

Cuenta Yoani Sánchez:

“Ayer una amiga anunció que se marcha a Islandia, otra isla, de la que solo sabe que ‘está lejos de Cuba y no están construyendo el socialismo’. El vecino de la esquina rompió su carné del Partido Comunista y ahora trabaja en una brigada de limpieza en Miami. Una amiga de la infancia está organizando un matrimonio de conveniencia para emigrar a Italia”. “Todos los que arriban a la conclusión de que ‘hay que salir y salir ya’ tienen esa mirada de absoluta resolución que se ve en los puntos nodales de la vida. Es como si después de haber sido despojado de todo comprendieran que les queda un último poder: la potestad sobre sus cuerpos… Están hartos”. Explica: “El fenómeno solo ocurre en países-prisiones al estilo del bloque comunista de Europa del Este, la dinástica dictadura de los Kim en Corea del Norte… y esta Isla. Estamos en la lista de las naciones que se sienten como barrotes; de los sistemas que se viven como jaulas”.

“Nos esperan meses de decir adiós cada día, porque no van a poder poner un policía al lado de cada cubano que viaje en una delegación oficial. Las fugas quizá toquen también a las altas instancias del poder, porque las ratas abandonan el barco cuando se hunde. Sienten que solo es cuestión de tiempo que a este cascarón vacío del sistema lo sepulten las aguas del cambio (En 14 y medio: https://bit.ly/2YTynB2).