“Sin la participación responsable de las secretarías de Defensa y de Marina, no tendríamos los mismos resultados en seguridad, en desarrollo y en bienestar”.

Esto dijo el Presidente el Día del Ejército, en el contexto de una larga enumeración de las tareas que ha encomendado a esas instituciones. Se trata por su mayor parte de tareas no militares, hasta ahora en manos civiles del gobierno: obra pública, infraestructura, vigilancia de aduanas y aeropuertos.

La verdad quisiéramos ver a los militares concentrados en garantizar la seguridad, más que construyendo aeropuertos o sucursales de bancos.

Supongo que habrá en las fuerzas armadas muchos sectores contentos con sus nuevas tareas, sus nuevos poderes, sus nuevos ingresos, y con el reconocimiento abierto que les hace su comandante en jefe, el Presidente de la República, el mismo que como candidato prometió que las fuerzas armadas volverían a sus cuarteles, a sus funciones estrictas de seguridad y auxilio en situaciones de emergencia.

Supongo que habrá también militares incómodos por el protagonismo excesivo y la excesiva corresponsabilidad que su comandante les otorga, al decir que sin ellos el gobierno no tendría “los mismos resultados en seguridad, desarrollo y bienestar”.

Hace un mes hice en este mismo espacio una lista de algunos resultados en esos rubros. Salió esto:

* 650 mil muertos por la pandemia.

* 105 mil muertos por la violencia.

* 3.2 millones más de pobres.

* 35 millones de mexicanos desamparados por la cancelación del Seguro Popular

* Lugar 124 de 180 países en índices de corrupción

* 3 mil feminicidios.

* 102 políticos asesinados en 2021, 36 de ellos candidatos en las últimas elecciones.

* 28 periodistas asesinados.

* Tres años de crecimiento económico negativo.

* Tres años de polarización política.

Me pregunto si las fuerzas armadas se sienten corresponsables de esto con el timbre de orgullo que sugiere su comandante en jefe.

Sería muy raro, porque en muchas de estas cosas no tienen absolutamente nada que ver y en las que son de su responsabilidad, como contener la violencia, salen con los peores números de lo que va del siglo.