Minuto a Minuto

Vida y estilo Bad Bunny vistió un conjunto diseñado por Zara durante el espectáculo del Super Bowl
El conjunto blanco con el que la estrella puertorriqueña Bad Bunny actuó en el descanso del Super Bowl fue diseñado por la marca española Zara, según informó este domingo la revista Vogue. El atuendo consistía en dos piezas monocromáticas de camisa con cuello y corbata y al estilo de jugador de fútbol americano con el … Continued
Entretenimiento La boda celebrada durante la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl fue un enlace real
Bad Bunny lideró el espectáculo del medio tiempo en un Super Bowl histórico, al ser el primer artista con un repertorio musical íntegramente en español
Entretenimiento Concierto alternativo a Bad Bunny en Super Bowl reúne a más de 6 millones de espectadores
Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice o Gabby Barrett fueron los artistas que actuaron durante el evento organizado por la asociación conservadora 'Turning Point USA'
Entretenimiento Trump dice que el espectáculo de Bad Bunny fue “uno de los peores de la historia”
"Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños": Trump sobre el show de Bad Bunny
Deportes Super Bowl LX: Los Seahawks dominan la primera mitad
Con tres goles de campo, los Seahawks han dominado la primera mitad del Super Bowl LX

Ahora que la película de Ridley Scott renueva la impausada moda de Napoleón Bonaparte, esa seducción que la figura del corso ejerce sobre generaciones sucesivas, y las porciones paralelas de admiración y rechazo que produce su historia, de pronto uno se pregunta si, así como se dice que los hombres nacen platónicos o aristotélicos, no nacen también napoleónicos o antinapoleónicos.

La fascinación y el repudio que producen figuras como Napoleón, están asociadas a cierta condición límbica de la condición humana, al hervor de cierta zona donde fuimos de origen y seguimos siendo animales violentos, amenazados, sometidos y gobernados por los más violentos, pero en algún sentido también protegidos, atraídos, fascinados, por ellos, por la cadena de violentos alfa, la cadena de guerreros que han definido en tantos sentidos la historia de la humanidad.

Se pregunta Bertolt Brecht en un célebre poema quién construyó las pirámides de Egipto. En los libros, responde, están los nombres de los faraones, no de los que cargaron las piedras.

La historia registra el paso de los grandes hombres, no de la gente común que vivió bajo ellos. Freud agregaría a esto que los grandes hombres que la historia registra son, en su abrumadora mayoría violentos alfa, grandes guerreros, conductores de ejércitos, violentos conductores de violentos, grandes asesinos alfa conduciendo masacres sin nombre, en nombre de su propia grandeza o la de su reino, o de su nación o de su idea de cómo debía ser su sociedad, a quién debían obedecer sus contemporáneos y cómo podían conservar la vida, bajo su mando, aquellos que no aparecen en los libros de historia, que sólo cargaban las piedras para construir las pirámides.

La historia que se enseña a los niños en las escuelas, dice Freud en algún pasaje, son por su mayor parte hazañas bélicas, en su esencia no otra cosa que homicidios en gran escala.

La violencia tiene una cara civilizatoria, como es claro en el código civil de Napoleón y en su despotismo ilustrado, pero tiene también la cara oscura de los entre 3 y 6 millones de seres humanos, civiles y militares, que murieron en las guerras que llevan su nombre.