Hacia la anulación de las elecciones

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Carlos MarínEl asalto a la razón

La suma distrital de tales votos se distribuirá igualitariamente entre los partidos que integran la coalición. De existir fracción, los votos correspondientes se asignan al partido de más alta votación

Con su amañado Manual del Representante de Casilla, Morena comete la imprudencia de documentar trapacerías para intentar inflar la votación de sus candidatos en las elecciones del 6 de junio.

El embuste será impugnado por los opositores y las autoridades, el número de votos efectivos resultará menor y el partido en el poder tendrá coartada para exigir la anulación de los resultados.

La tramposa operación será custodiada por piquetes o porras de diez a 20 simpatizantes que se plantarán afuera de las casillas justificando su intimidante presencia como “equipo de vigilancia”, preparado y dispuesto para cuidar la elección “en forma pacífica todo el día, hasta la entrega del paquete”.

En el rubro de recomendaciones indica cómo se deben contar los votos para coaliciones y partidos, así como los casos en que deben anularse. Para la Elección de diputados federales: Coalición de Morena y otros partidos en tu distrito, el Manual instruye: “¿Cómo debemos contar los votos de la coalición en el cómputo de la elección?

1. Cuando el elector marque en la boleta los tres recuadros que pertenecen a nuestra coalición, el conteo dará un voto para el candidato propuesto y un voto para cada uno de los partidos de la coalición…”. O sea, sus representantes contarán por dos y por tres los votos que reciban sus candidatos postulados en coalición. Esto no solo generará confusión: es ilegal.

Los votos emitidos a favor de una coalición cuentan como un voto para la candidatura correspondiente, pero se dividen de manera proporcional entre los partidos que hayan sido tachados en la boleta. Esto lo norma el artículo 311 (numeral 1, inciso C) de la Ley General de Instituciones y Procesos Electorales: En su caso, se sumarán los votos que hayan sido emitidos a favor de dos o más partidos coligados y que por esa causa hayan sido consignados por separado en el apartado correspondiente del acta de escrutinio y cómputo de casilla.

La suma distrital de tales votos se distribuirá igualitariamente entre los partidos que integran la coalición. De existir fracción, los votos correspondientes se asignan al partido de más alta votación.

Y el 290 (párrafo 2) de la misma ley establece: Tratándose de partidos coligados, si apareciera cruzado más de uno de sus respectivos emblemas, se asignará el voto al candidato de la coalición, lo que deberá consignarse en el apartado respectivo del acta de escrutinio y cómputo correspondiente.

Otra de las fregaderas plasmadas en el Manual es que se les pide a los representantes de casilla visitar antes del 6 de junio a los funcionarios de la Mesa Directiva de cada Casilla, lo cual atenta contra la ley electoral (artículos 260 y 261) y los principios de “legalidad, certeza, independencia e imparcialidad”. Visitar a los integrantes de las mesas directivas está fuera de sus funciones y hace pensar, eso sí, que de lo que se trata es de amagarlos. Y aunque el Instituto Nacional Electoral descalificó ayer el Manual, Morena ya predispuso a sus representantes para lo que mejor sabe: hacerla de tos… h

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