Minuto a Minuto

Nacional ‘Hip Hop por la Paz’ reúne a 530 participantes de 88 centros penitenciarios
El primer lugar de Hip Hop por la Paz fue para Sociedad Lírica Fénix, del Centro Penitenciario de Acapulco, Guerrero, por la canción Vida, muerte y paz
Nacional Industria química reclama energía pese a tener un 30 % de capacidad ociosa
La industria química tiene ocioso el 30 % de su capacidad y pidió garantizar el suministro de gas, electricidad y materias primas a precios competitivos
Nacional Juan Villoro destaca la importancia de “la crítica justa” al recibir Premio Carlos Fuentes
Juan Villoro destacó que América Latina sea una excepción ante el avance de la ultraderecha, aunque advirtió que aún falta mucho por hacer
Nacional La soberanía no se negocia: Roberto Velasco ante el Senado
Roberto Velasco resaltó que en este 2026 llegó a la conclusión de que la cooperación y la soberanía "avanzan juntas"
Entretenimiento Jesse Huerta anuncia primer álbum solista tras salida temporal de Jesse y Joy
Huerta anunció un acuerdo de distribución global con Virgin Records para su etapa como solista, cuya música lanzará bajo su sello Nebulosa Records

Dice Gabriel Zaid, en un notable artículo, que el presidente López Obrador no teme perder las elecciones de junio, sino que se haga claro en ellas su declive.

¿Declive de qué? Del miedo y de la esperanza. Del miedo que inspiraba su poder, de la esperanza que despertó su triunfo.

Es claro que el Presidente recibe hoy más críticas y menos reverencias de la sociedad, e incluso de sus partidarios. Hay menos miedo.

Es claro también que ha perdido la adhesión y la simpatía de muchos creyentes, y el beneficio de la duda de muchos escépticos.

Necesita un refrendo que borre eso y lo devuelva, como si dijéramos, al principio del juego. Ese refrendo busca en las elecciones de junio. La pregunta es qué resultado necesita para que su declive no se note y empezar de nuevo.

Necesita un resultado equivalente al de 2018, para lo cual tendría que ganar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, la mayoría de las gubernaturas en juego, la mayoría absoluta en al menos 21 congresos locales y 53 por ciento de los votos válidos para su coalición.

Las encuestas dicen que ganará la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, pero no 53 por ciento de los votos. Las gubernaturas se están moviendo y de los congresos locales apenas hay información.

Encuestas y números aparte, lo que López Obrador no podrá repetir en 2021 es la ola de entusiasmo, la esperanza por el cambio que millones de votantes pusieron en su candidatura.

López Obrador puede conservar muchos votantes por el uso de los programas sociales, por su injerencia electoral, por su control político, por su retórica populista.

Pero lo que no habrá para él en 2021, aun si gana, son aquellas tremendas ganas de creer de 2018, esas que le permitieron convertir un triunfo por mayoría de 53 por ciento en una especie de mandato del pueblo.

Aun perdiendo en 2021, la oposición tendrá un sabor muy distinto al del estigma de la derrota total que se dejó untar en 2018.

Los votos de la oposición de 2021 tendrán parte de la frescura, de la novedad, que no tendrán los del gobierno.