Minuto a Minuto

Internacional “Sería una decisión brillante”: Trump recomienda a empresas no pedir reembolso por aranceles
Trump aseguró que recordará a las empresas que no soliciten el reembolso por los aranceles que la Corte Suprema revocó en febrero pasado
Nacional Un día como hoy: 21 de abril
Un día como hoy 21 de abril, pero de 1989, Nintendo lanza en Japón la videoconsola portátil “Game Boy”
Nacional Segob califica de “positiva” la visita del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos
La titular de Segob destacó la disposición del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para escuchar y compartir experiencias
Economía y Finanzas ¿Quién es John Ternus y por qué fue elegido como sucesor de Tim Cook en Apple?
John Ternus fue una de las piezas clave para que Apple introdujera productos como el iPad y los AirPods
Entretenimiento Murió Ricardo de Pascual, actor de ‘El Chavo del 8’ y ‘Odisea Burbujas’
El actor Ricardo de Pascual murió a los 85 años. Es recordado por sus participaciones en series de comedia como El Chavo del 8 y Vecinos

La institución presidencial atraviesa circunstancias singularmente críticas. Más allá de la frase gastada, a veces hasta interesada, de que “si le va bien a la presidenta le va bien a México” es indispensable fortalecer a la Presidencia. El país vive una situación difícil y la institución política más relevante también. La Presidencia puede aparentar fortaleza, más aún ahora con la concentración de poder, pero no es así. Los dilemas que encara la presidenta obligan a reconocer una nueva realidad que pone a prueba a las instituciones.

Son tres los planos más desafiantes. Primero, el embate del crimen organizado y su penetración en el tejido social, político y económico del país. Segundo, la relación de México con el mundo, particularmente con su principal socio comercial y vecino fronterizo. Tercero, las consecuencias de decisiones propias y del gobierno que le antecedió, que han alterado de manera profunda el entorno y estrechado los márgenes de actuación de la mandataria.

La Presidencia, a pesar de sus dificultades y de las presiones que impone la realidad, es fundamental para el país. No debe soslayarse como problema inicial la falta de claridad entre el liderazgo de la coalición gobernante y las responsabilidades de Estado. La polarización heredada y continuada ha significado que se desatienda esto último y que la ocupación y preocupación del gobierno privilegien al régimen político por encima del interés nacional.

Esto entraña problemas básicos, entre ellos, la visión de la legalidad y de la justicia como variables subordinadas a la gestión política, lo que se traduce, por una parte, en una crisis sustantiva en la certeza de derechos, especialmente cuando la justicia pierde calidad, profesionalismo e imparcialidad; y, por la otra, en la prevalencia de la impunidad, derivada de la incapacidad del régimen para hacer efectiva la igualdad de todos ante la ley.

Para recuperar la institucionalidad del país se requiere fortalecer a la Presidencia en su dimensión de Estado. México lo necesita ante la magnitud de los desafíos que enfrenta. Para ello, se precisa una postura coparticipe que haga de la unidad incluyente un objetivo común, a partir de aquello que nos une como nación.