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Este texto es la continuación de uno anterior que generó todo tipo de reacciones. Reconozco que me he reído con la creatividad en las redes con este tema, ha sido una muestra de la forma en que los ciudadanos necesitan muy poco para reaccionar con gran inteligencia y humor; en esta ocasión quiero cerrar el debate exponiendo algunas ideas:

A) ARGUMENTOS A FAVOR

Enumero argumentos que leí o que escuche sobre las razones para aceptar el grito, adelanto que todos esos argumentos son VÁLIDOS: Permitir el grito porque…

1.- No es ninguna ofensa; no va destinado a ninguna persona en particular; no se le está diciendo “homosexual” a nadie.

2.- No discrimina, no es un grito 
homofóbico.

3.- Es libertad de expresión y muestra una reacción popular.

4.- La palabra “puto” se usa para muchas cosas, pasó de ser ofensa a ser una palabra que se usa según el contexto (puto calor, por ejemplo), incluso tiene significados de amistad.

5.- La FIFA no tiene vergüenza al criticar el grito; dio la sede a Qatar, donde sí hay discriminación.

6.- Es el estadio apoyando a su selección, presiona al rival y es positivo para el equipo.

7.- Así se habla en el barrio, hay que “bajar a la calle”, se traslada el lenguaje al estadio.

8.- Tengo amigos gays que no se ofenden y ellos mismos gritan.

9.- Une a la afición, nos identifica y nos da identidad, ya el mundo lo reconoce.

10.- En el estadio los gritos son muchos y de todo tipo.

11.- Las razones se resumen en: “nadie nos puede prohibir gritar, es un derecho y una libertad; no hay nada de malo en el grito”.

Son muchos argumentos y no tengo objeciones, son prácticamente irrefutables.

B) ARGUMENTOS EN CONTRA

No voy a argumentar la mala imagen del país o que debemos dejar de decir groserías, etcétera. Sólo desarrollaré UN argumento, pueden ustedes estar o no de acuerdo, es su derecho:

1.- Premisa: Existen grupos de población que debido a la cultura, la educación o la costumbre, han sido históricamente discriminados y por ello el Estado realiza acciones para protegerlos, atenderlos o para construir una cultura que deje de discriminarlos, por ejemplo las mujeres, los indígenas, los homosexuales, las personas de raza negra y muchos más. Como parte de esto han aparecido algunas palabras para describir a estos grupos, que aunque se usen en muchos otros contextos, se usan para descibirlos, por ejemplo, “VIEJA” no es una ofensa en sí (se le puede decir vieja a la mamá); INDIO tampoco y NEGRO tampoco, y la palabra PUTO que también ha evolucionado.

2.- Hipótesis: Imaginemos que por alguna razón se hubiera decidido que el grito fuera “VIEEEJA” (ya sé que van a decir que no es ése el grito, imagínenlo sabiendo que ningún jugador contrario es mujer) ¿habría reacciones?, probablemente sí; ¿podrían parar el grito?, seguramente no. ¿Cuáles serían los argumentos para defender el grito?, adaptar los 11 puntos anteriores: ¿que opinarían ustedes? Lo mismo ocurre con “NEEEEGRO” y la palabra en debate: “PUUUTO”.

3.- Mi posición: Los tres escenarios anteriores son TOTALMENTE similares, no se trata de que sea ofensa, ni discriminación, ni mala palabra, ni significado único; los argumentos a favor aplican con los ejemplos que puse.

No se debe prohibir nada, la vida del grito seguirá hasta que la afición lo decida.

Pero dicho lo anterior, estoy en desacuerdo en que los medios, concesionados por el Estado, multipliquen un mensaje que en mi opinión contribuye a preservar o incluso a incrementar prejuicios. Una persona en su ignorancia podrá decir en su casa “vieja pendeja”, “indio inútil” o “puto cobarde”, que además de errores son evidencias de una cultura discriminatoria, pero en los medios de comunicación no lo puede decir, y no porque no haya libertad de expresión, sino porque el mensaje es masivo y toma otra dimensión, se potencia, se replica, genera un retroceso en los esfuerzos del Estado para eliminar esa cultura. Mi posición es clara, ese grito NO debería estar en los medios porque al gritarlo se está homologando una palabra que describe a un grupo discriminado con un concepto negativo, el que cada quien se imagine. Aunque sea solo “rival”; me gustaría que se quedara en los estadios.

4.- Mi propuesta: Sencilla, no prohibir nada, solamente pido a los medios acciones sencillas: No festejar el grito y dejar de replicarlo; en el momento del grito que la audiencia saque sus conclusiones; que en las repeticiones no salga el grito; en otros países han optado por poner silencio, pero es decisión del medio. Mi propuesta no tiene qué ver con el grito sino con su difusión.

Otras propuestas, con poca esperanza de que prosperen son: para los equipos, usar a sus estrellas y pedir otras formas de apoyo para los aficionados, crear mejores formas de presionar al rival ( ¿o se acabó la creatividad?). Ustedes hagan lo que quieran y decidan si los 11 puntos “a favor” son más convincentes que la única razón por la que estoy “en contra”.

La palabra no me espanta pero el grito no me enorgullece, así soy yo.

¿CÓMO LA VEN, PUTOS?