Minuto a Minuto

Deportes Grupo G Mundial 2026: Irán y Bélgica se jugarán todo en la última jornada
Bélgica e Irán empataron en su segundo compromiso del Mundial 2026 en el Estadio Los Ángeles este domingo 21 de junio
Deportes “Tengan fe”: El emotivo mensaje de la madre de Vozinha al llegar a EE.UU.
La madre de Vozinha llegó a Estados Unidos para ver a su hijo atajar en el segundo partido del Mundial 2026 ante Uruguay
mundial 2026 En vivo: Uruguay vs Cabo Verde, Grupo H del Mundial 2026
Uruguay y Cabo Verde se medirán en el Estadio Miami este domingo 21 de junio, dentro de la segunda jornada del Grupo H
Deportes Video: Miles de aficionados paralizan cruce de Shibuya tras goleada de Japón en el Mundial
Miles de personas celebraron en el emblemático cruce de Shibuya de Tokio la goleada de Japón frente a Túnez
Internacional Avión pequeño se estrella en Washington; piloto y dos pasajeros murieron
Autoridades de Washington se movilizaron por el accidente de un avión pequeño gracias a la notificación de alerta del iPhone de una de las víctimas

Salieron con su domingo siete.

El origen de la frase es más o menos vago, pero las diferentes versiones coinciden en alguna historia de los hermanos Grimm, autores de perversos cuentos infantiles de crueldad máxima, pero más bien en alguna fábula nórdica. En esencia, se dice que en la Edad Media un jorobado pobre atrapado en el bosque por la noche cuando juntaba leña, encuentra sorpresivamente un aquelarre. Esto es una fiesta de brujas.

Las brujas danzan y cantan algo así como “lunes y martes y miércoles tres”. El jorobado, desde su escondite añade el verso “jueves y viernes y sábado seis”. A las brujas les encanta la aportación, la adoptan y premian al pobre quitándole la joroba y dotándole de fortuna. Su amigo, un jorobado rico y pleno de avaricia, se entera de la anécdota y entra al bosque en búsqueda de la fortuna. Encuentra la reunión de brujas, escucha el cántico mencionado y lo concluye con un “domingo siete” que a las brujas no gustó nada. Al grado de que no solamente lo tunden a golpes, sino que le añaden a su joroba la que le habían quitado a su amigo.

La versión escandinava pone en el lugar de las brujas a los trolles, tradicionales duendes de sus bosques. La historia y el cántico son similares, pero la intrusa a la danza de los gnomos es una joven, que sale con su grito de “domingo siete”. Los irritados duendes le lanzan un hechizo que la deja embarazada.

Je je. Sí, cómo no.

Esta segunda versión llegó a América con los españoles, ya unida a la creencia de que salir con un domingo siete no es solamente indicio de imprudencia e intrusión, sino sobre todo –siendo mujer y joven- apunta a un embarazo no deseado. Independientemente de que salir con un domingo siete sigue implicando ausencia de medias anticonceptivas, conserva los rasgos de la torpeza, impudicia, ignorancia y brutalidad que se atribuye por igual a los enormes trolles que a los chaparritos gnomos.

Pues hace un par de días, en improvisada sincronía, a los mexicanos nos salieron con un domingo siete: justo el día siete de abril, por la noche. Le llamaron el primer debate de los candidatos a la presidencia de la república.

Si alguien sufre embarazo por ese domingo siete debe ser de la vergüenza por la acumulación de idiotez. Independientemente de que empieza por ahí a surgir el tufillo de la corrupción en supuestas empresas “especializadas” en producir debates políticos.

Todavía vamos a escuchar más de estos aquelarres, que ya deben estar preparando dos.

PARA LA MAÑANERA (Porque no me dejan entrar sin tapabocas): Ahora resulta que, encima de todo, el debate fue armado por los enemigos del presidente para afirmar, hojaldres, que en México hay falta de medicinas y sistema de salud deficiente, sugerir –infelices-  que no se ha hecho nada en materia de educación, y sembrar la mentira, odiosos, de que hay feminicidios en nuestro país. Bueno, ya se sabe que para Lopitos no hay corbata bonita, mujer honesta, amigo sincero ni INE digno de confianza. Todas las opiniones se tienen que alinear.