¿Estabilidad social?


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Norma Meraz¡Digamos la verdad!

Un pueblo que se resiste a claudicar ante el desorden político y social, no merece ser rehén de intereses mezquinos por parte de la cúpula de los poderes políticos, económicos y religiosos

Un pueblo que vive con tranquilidad porque a su alcance tiene los satisfactores que necesita, es una comunidad que goza de estabilidad.

Por desgracia, México no vive con tranquilidad y casi la mitad de su población –40 de los 120 millones de habitantes–, sobreviven en la miseria, la marginación y la exclusión.

La disparidad en la distribución de la riqueza, la inseguridad, la incertidumbre, la corrupción, la impunidad, la falta de estímulos económicos y sociales, amen de padecer el mal gobierno, son los ingredientes exactos para provocar el descontento, el enojo y la inestabilidad social.

Un pueblo que se resiste a claudicar ante el desorden político y social, no merece ser rehén de intereses mezquinos por parte de la cúpula de los poderes políticos, económicos y religiosos.

Por otra parte, el crimen organizado le gana terreno a las instituciones –hoy maltrechas–, porque están en manos de unos mexicanos ambiciosos, la mayoría sin escrúpulos ni ética que solo ven la paja en el ojo ajeno y que carcomen las estructuras del orden y la paz social .

Hoy por hoy, inmersos en la lucha por el poder, los políticos se ocupan solo de abrirse paso en el empedrado camino electoral, escalar posiciones sin recato como una forma de vida, la palabra y el compromiso les viene cuanto y casi la totalidad ven su interés, no el de la mayoría.

Los ejemplos sobran, pero ahí están los paradigmáticos casos de Miguel Ángel Manera, cuya ambición por una senaduría lo llevo a renunciar, dejando a la ciudad desgarrada por el sismo del 19 de septiembre pasado.

O también el (mal) ejemplo de la ya ex delegada en Miguel Hidalgo, Xóchitl Galvez, quien en su campaña para llegar a la Jefatura delegacional prometió NO RENUNCIAR o, si lo hacía, regalaba su departamento de casi 10 millones de pesos a los niños pobres.

Obvio no cumplió ni lo uno ni lo otro, y ahí va haciendo campaña con ridículos spots para ser senadora y seguir pegada a la ubre del presupuesto 6 años más.

Muchos más siguen su ejemplo de depredación en cada cargo y oficina que pisan, burlándose de los incautos ciudadanos que confiaron y vuelven a confiar en sus mentiras.

Basta ver la inconformidad que priva en el campo abandonado que no produce más que miseria y desolación.

Las zonas rurales padecen el abandono del Gobierno y se han convertido en campo fértil para la delincuencia y la guerrilla.

Los jóvenes que viven sin oportunidades, son coptados por las redes del crimen y por los grupos guerrilleros también infiltrados por el narco.

La miseria alimenta la guerrilla en los estados de Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Morelos, Chiapas, Puebla y Estado de México.

Estos grupos, de llegar a un acuerdo de integración para hacerse presente en la vida nacional, estaremos en medio de una desestabilidad social

Pero los encargados de la política, no ven o no quieren ver lo que puede ocurrir . Solo
les preocupa salvar el pellejo ante el cambio de gobierno.

Los candidatos de las coaliciones Por México al frente y la de Todos por México, se ocupan solo de descalificar a su contrincante Andrés Manuel López Obrador, para ascender en la aceptación de los electores; sobre todo el candidato del PRI José Antonio Meade que por incauto, aceptó ser abanderado de un partido hundido en el desprestigio.

El candidato del PAN, Ricardo Anaya lucha por deshacerse de las acusaciones que le hacen por lavado de dinero y ser presa del abuso de la autoridad por parte del gobierno federal, al utilizar a la PGR para bajarlo de la contienda presidencial.

En fin que todos ocupados en bajar al candidato de MORENA que lleva la delantera en la contienda, hasta el sexto hombre más rico del mundo Carlos Slim, apurado por defender sus intereses anclados en la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad de México, salió a la palestra armado con toda clase de justificaciones técnicas, económicas y sociales , para convencer a los medios, al círculo rojo, de los beneficios que traería a México esta obra monumental.

Esta mega obra, en la que participan grupos como Carso, Grupo Angeles y Aldesa, según el Gobierno, el avance físico en ciertas áreas, es del 50 por ciento -torre de control, pistas 2 y 3 y el edificio terminal.

En general el avance es del 30 por ciento y se entregaría en el año 2020.

A la fecha se ha contratado por un monto de 136 mil millones de pesos, es decir, más de la mitad y los avances no llevan buen ritmo.

Ante lo oscuro del financiamiento que pudiera terminar en un FOBAPROA y el tema ambiental que no está resuelto, el candidato López Obrador pide que se haga una revisión técnica sobre las asignaciones y su sustentabilidad técnico-jurídica, es decir que se revisen los contratos y que se transparenten las operaciones.

Mientras todo esto ocurre en la arena política, cómo van a atender y con que los temas ingentes como son: la inseguridad, la distribución de la riqueza, la atención a víctimas de secuestros, desapariciones, tráfico de personas, tráfico de órganos y cómo van a combatir la pobreza, como van a hacer factible la reforma educativa si este tema terminó convirtiéndose en un asunto laboral, haciendo de lado que en las zonas rurales ni siquiera hay escuelas y las que se cayeron por los sismos y las tormentas no se han levantado.

Y que decir de hacer del inglés, la segunda lengua en México, desconociendo que alrededor de 7 millones de indígenas aún no hablan español.

Todo sea por la modernidad tecnocrática que nos lleve a ser una potencia! Potencia en qué? no nos lo han dicho aún.

Tal parece que los que van en tercer lugar en las encuestas, se empeñan en descomponer todos los escenarios, para que llegado el momento, baste con denunciar rebase de gastos de campaña de los partidos para declarar nula la elección.

Solo que los contendientes de hoy, no podrían colocarse de nuevo en la boleta electoral.

Apostemos todos por defender la estabilidad social y solo: ¡Digamos la verdad!