Lo que queda de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se atrevieron a clausurar dos gasolineras de Shell por sus precios, porque dañaban la imagen del Presidente. Que se cuide cualquier empresa que este régimen crea que afecta la imagen presidencial.

Que se cuiden el Palacio de Hierro y las boutiques de Ferragamo o Ermenegildo Zegna que no venden los trajes al mismo precio de Aldo Conti o Coppel. Tienen calidades muy diferentes pero las dos despachan en la misma plaza comercial.

Que se cuiden las alemanas Mercedes Benz y BMW que no venden los autos al mismo precio que las marcas chinas JAC o Saic Motors. Es más, que se cuide el jamón serrano que no cuesta lo mismo que el jamón Virginia, porque en México ya empezaron las primeras muestras de intolerancia comunista.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador acaba de dar una peligrosa muestra de sus afanes de control de todo, de los precios, de las marcas y de las calidades de los productos disponibles en México.

La clausura de las bombas despachadoras de servicio de la marca Shell en, por lo menos dos estaciones de servicio de la Ciudad de México, porque sus productos no cuestan lo mismo que en las gasolineras de Pemex, es una alerta de los alcances de este régimen.

Hay que decirlo como es. Los medios de comunicación y los periodistas que tienen alcances enormes por su nombre en las redes sociales le hacen el trabajo sucio a este régimen de la 4T.

Vaya escándalo que se armó en redes sociales y en no pocos medios porque en la Ciudad de México se había alcanzado un precio por litro de la gasolina de 30 pesos, cuando el Presidente había prometido que la gasolina bajaría de precio o al menos subiría lo mismo que la inflación.

Vimos las fotografías de esos periodistas de renombre, ya-no-tan-precisos, con esos 30 pesos por litro. Y, claro, la “nota” era que había un gasolinazo en marcha.

Es verdad, las gasolinas que distribuye Pemex reflejan aumentos por arriba de la inflación, con todo y el sacrificio fiscal que hace la Secretaría de Hacienda. Pero, ¡hay una invasión en curso, de un país petrolero en contra de un país de Europa! Nada considero más dañino para México que la 4T, pero los precios de las gasolinas no son su culpa.

Las gasolinas de Shell tienen aditivos que no tienen las gasolinas de Pemex, son de otra calidad y por lo tanto tienen otro precio. El consumidor tiene la libertad de comprarlas o no. Es un hecho, a menos de 1km de cualquier gasolinera Shell hay otra con el precio 20% más barato. Es una alternativa de mercado totalmente válida.

Quiero comer jamón serrano o jamón Virginia, que sea mi decisión. Quiero vestir Ferragamo o Conti, mi poder de compra lo determina. Pero que no venga la 4T a decirme que ya no puedo comprar los combustibles que limpian mi motor porque dañan su imagen.

Atención con este enorme paso comunista que puede ser irreversible.

Ley de oferta y demanda
La roja es más cara

La semana pasada, el costo promedio nacional de las gasolina de alto octanaje o Premium se ubicó en 23.20 pesos por litro, monto 20 centavos más alto respecto del 24 de febrero, cuando inició la intervención militar rusa en Ucrania.

Fuera del promedio

Al menos cuatro estaciones de servicio de la CDMX ofrecieron en más de 29 pesos la gasolina Premium, de acuerdo con datos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Clausura por contaminar

Este sábado dos estaciones de servicio de Shell fueron clausuradas temporalmente, informó la Comisión Reguladora de Energía, pero el motivo fue que carecían de resolutivo en materia de impacto ambiental.

Autoridad vigila

La secretaria de Energía, Rocío Nahle, dijo la semana pasada que las autoridades vigilarían muy de cerca los precios de las gasolineras, y que quitaría el permiso a aquellas con reportes de irregularidades o abusos.