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Después de las dos comparecencias del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, fue necesario regresar a revisar de arriba abajo su currículo para verificar si tenía o no experiencia política.

Porque si algo pudo lograr en ambas exposiciones ante diputados y senadores fue capotear con enormes habilidades técnicas, pero también políticas, los cuestionamientos de los opositores.

Usó las estadísticas como esa herramienta favorita de cualquier tecnócrata que se respete para respaldar lo que sea que se quiera afirmar en tribuna. Mostró, pues, habilidades para respaldar ese falaz discurso presidencial de que vamos requetebién.

Y sin que los legisladores opositores se dieran cuenta, el actual secretario de Hacienda dejó clara su postura sobre cuál es su opinión sobre aquella decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de inaugurar su sexenio con una de las peores decisiones políticas contemporáneas, que sólo dejó pérdidas multimillonarias y una enorme desconfianza entre los inversionistas.

Algún diputado le preguntó al secretario Ramírez de la O, por cierto, desde una trinchera amiga, sobre la viabilidad de los proyectos faraónicos de infraestructura de López Obrador y su respuesta, la verdad, estuvo llena de lógica.

Dijo textual que “Al ser proyectos en proceso, si existiera un escenario donde se propone la cancelación de los proyectos de inversión, el costo sería muy elevado, ya que implicaría la cancelación de los empleos directos e indirectos ya existentes, así como costos legales involucrados, contratos pendientes de liquidar, juicios y demandas que se generarían, por lo que el monto por cancelar podría aumentar considerablemente y traería consigo problemas relevantes a las finanzas públicas”.

¿Qué habría tenido que responder Rogelio Ramírez de la O si le hubieran preguntado en octubre del 2018 su opinión sobre la cancelación de la construcción del Aeropuerto de Texcoco, con un avance en la obra de 40 por ciento?

Vuelva a leer la cita textual de la declaración del secretario de Hacienda pensando en el cancelado aeropuerto y verá que no podría tener una respuesta diferente sobre aquel error de octubre del 2018.

Logró el secretario de Hacienda que una declaración así de contundente pasara de noche a los opositores que no han dejado de mostrar el tamaño de error de López Obrador de cancelar el aeropuerto de Texcoco.

En fin, que el secretario de Hacienda no sólo fue ya a dos comparecencias ante legisladores y salió bien librado, con todo y el lamentable espectáculo de algunos legisladores serviles del Presidente.

Ramírez de la O ha mostrado habilidades políticas, sabe qué decir, cómo decirlo. Claro, tiene que dominar los nervios y mejorar su lenguaje no verbal, pero con más experiencia lo logrará.

Pero, sobre todo, el tercer secretario de Hacienda de la 4T demostró que sabe tragar sapos y aguantar a esos diputados, compañeros, camaradas del movimiento que en un intento de defensa sólo acaban por exhibir más a la 4T.

Y también, ese político que vimos en el pleno de San Lázaro puede evidenciar en tribuna el error que implicaría cancelar obras de infraestructura en proceso de construcción, como el Tren Maya o la refinería de los pantanos de Tabasco, sin manchar el plumaje presidencial por la costosísima pifia de haber cancelado el aeropuerto de Texcoco.