Minuto a Minuto

Entretenimiento Regresa BTS a México con tres conciertos; fechas para comprar los boletos
Estas son las fechas clave para comprar los boletos para los tres conciertos que ofrecerá BTS en México
Vida y estilo Hoy es martes 13, ¿es de mala suerte?
"En martes, ni te cases ni te embarques" es uno de los refranes más populares que cobra sentido este martes 13
Nacional Arrestan a menor de edad en Veracruz; aseguran armas y equipo táctico
Un menor de edad fue detenido en Veracruz, tras un enfrentamiento entre autoridades y sujetos armados
Internacional La aplicación ‘¿Te has muerto?’ reabre debate sobre la soledad y el envejecimiento en China
China afronta un crecimiento sostenido de los hogares unipersonales, impulsado tanto por el envejecimiento como por la movilidad laboral
Nacional Reportan Línea A del Metro CDMX totalmente detenida, ¿qué ocurrió?
La alta concentración de usuarios en la Línea A del Metro CDMX llevó a interrumpir el acceso en la estación La Paz

El martes, al final de una comida con un grupo de periodistas, le pedimos a Luis Videgaray una opinión sobre la marihuana. “¿Ustedes piensan que dentro de 25 años estará prohibida en México?”, nos respondió con una pregunta retórica el secretario de Hacienda.

A partir de esa pregunta de Videgaray he tratado de comprender las palabras del presidente Peña Nieto y su equipo sobre la resolución de la Suprema Corte de Justicia. A partir de la idea de que si el gobierno sabe que la despenalización de la marihuana se dará inexorablemente, y quizá pronto, por qué no celebrar la “resolución Zaldívar”, tomar la delantera ante los poderes Judicial y Legislativo y perfilar una política pública sobre lo inevitable: la marihuana estará en nuestras vidas, en nuestras casas.

Pero no. La posición del gobierno ha sido un incansable repetir que la Corte no legalizó la marihuana, que la decisión no protege ningún acto de comercio o suministro, que se trata de un amparo acotado al autoconsumo y que lo mejor que podemos hacer es ponernos a debatir sobre el tema. Además de exhibir falta de imaginación política, me parece que está dejando ir una extraordinaria oportunidad para proyectarse como una administración liberal del siglo XXI.

El presidente Peña Nieto ha reaccionado en contra del creciente 40% de la población que quiere aprender a convivir con la más mexicana de las drogas. Ha reaccionado como lo pintan sus detractores: insensible, dogmático, autoritario.

—¿Tienen preparada una iniciativa para regular el consumo y la producción de la marihuana? —le pregunto al consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos.

—No. Sería muy apresurado que el criterio de cuatro ministros llevara a una modificación legal inmediata. Lo que sí hay que hacer es analizar todos los puntos de vista, partiendo de la base de que la propia Corte dice que la mariguana sí daña la salud y la salud pública. Porque lo único que dijo la Corte es que la prohibición absoluta para cuatro personas para sembrar para autoconsumo era excesiva.

—¿No es una oportunidad formidable para diseñar una política pública?

—Lo que creo es que este razonamiento constitucional que hace la Corte sobre el libre desarrollo de la personalidad es una oportunidad muy importante para que escuchemos a médicos, psiquiatras, psicólogos, sociólogos. De ese debate vendrá necesariamente la construcción de una política pública de normas que nos permitan encontrar la mejor regulación.

Mientras, el ministro Arturo Zaldívar recorría los medios con una sencilla aclaración: con cuatro amparos más como este, el criterio será general.

Y ocurrirá. Ante un gobierno ultramontano que pateará el bote para no mirar una “realidad terca”. Un gobierno que, comenzando por el presidente Peña Nieto, promedia menos de 50 años de edad. Qué desperdicio de oportunidad.

MENOS DE 140. ¿La orden de Los Pinos fue bajar al máximo el perfil de la visita de Raúl Castro? Si es así, enhorabuena: los dictadores no dan lustre.

[email protected]