Minuto a Minuto

Sin Categoría Embajador Ronald Johnson lamenta ataque en Teotihuacán
Johnson indicó que el gobierno de Estados Unidos está dispuesto a brindar apoyo en lo que sea necesario
Entretenimiento México conmemora el Día Internacional de José José y su legado: “Era un cantante único”
El Día Internacional de José José se celebró en el Parque de la China, en Ciudad de México, tras siete años de su fallecimiento
Deportes Propuestas para modificar el reglamento de F1 2026
Es en definitiva un gran avance y pero también la confirmación de que las quejas, señalamientos y descontento generalizado sobre el nuevo reglamento estaban sustentadas y no solo se trata de una apreciación de algún sector en particular
Nacional El laberinto de Leonora Carrington cobra vida con una experiencia sensorial en México
El recorrido ‘Laberinto Mágico’ abrirá sus puertas el próximo 22 de abril en el Centro de las Artes Inmersivas en CDMX
Internacional Diálogo de sordos entre EE.UU. y Cuba: filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión
El gobierno de Estados Unidos exigió al gobierno cubano liberar en un plazo de dos semanas a presos políticos relevantes
Con la captura y muerte de El Mencho, la presidenta Sheinbaum parece poner fin, con un hecho indiscutible, a la política de abrazos, no balazos, mediante la cual López Obrador dio campo abierto al crimen organizado y provocó 300 mil muertes en México, desde 2018.
¿Que la eliminación del principal capo del mundo fue patear el avispero? ¿Qué fue por presiones de Donald Trump? Pues sí. Pero es preferible combatir al narcotráfico que rendirle el Estado, como decidió López Obrador. Ayer, Sheinbaum aplicó la fuerza del Estado.
La caída de El Mencho se produjo cinco días después de que el Senado aprobara la entrada del Grupo de Operaciones Especiales del Comando de Operaciones Especiales Norte de EU. Y, esto es otra buena noticia: México acepta la ayuda de Washington, como debe ser.
Se trató de un operativo ejecutado por los militares mexicanos, en el que el ejército estadounidense jugó un papel importante de apoyo. Fox News, la cadena oficiosa de Trump, señaló que la coordinación con EU para abatir al capo fue, justamente, a través del Comando Norte.
Pero la captura y muerte de El Mencho no significa ruptura ni giro ideológico de Sheinbaum con López Obrador: es un ajuste táctico ante la presión estadounidense para que combata al crimen organizado, so pena de que a México le vaya mal en la renegociación del T-MEC.
Es también pura supervivencia estratégica, por parte de Sheinbaum: la captura y muerte de El Mencho le quita, de momento, el apremio de cumplir la exigencia de Trump de entregarle cabezas de narcopolíticos, la inmensa mayoría de los cuales son miembros de su partido. Gana tiempo.
Como sea, el operativo demostró lo mal que quedaron el Ejército y sus servicios de inteligencia, tras la inmovivilidad a la que los llevó el sexenio de López Obrador: fueron incapaces de prever y contener el estallido de violencia que azotó al país, en las horas siguientes a la caída del capo.
Hasta Sheinbaum salió a la calle en modo campaña para dar una sensación de seguridad, que nadie compró: medio país estaba en llamas, tanques en las calles, vuelos comerciales desviados, carreteras cerradas por vehículos incendiados, anuncio de clases canceladas para hoy…
La presidenta perdió la oportunidad de dejar de ser la política que busca ganar, con baños de pueblo, la siguiente elección, para ser una estadista que conduce la seguridad nacional desde el máximo puesto de mando en el país, durante una crisis nacional.
Por eso Sheinbaum debe demostrar si vivimos el fin de los abrazos y no balazos, o es una adaptación circunstancial a la presión estadounidense, que puede aflojar tras la eventual derrota de Trump en las elecciones intermedias de noviembre.
Esto no acaba en El Mencho.