Siempre fue un provocador. Lo sigue siendo desde su palacio.
Florestán.

 Cuando ayer el INEGI dio a conocer que las muertes por Covid superaron las 450 mil, muy por encima de las cifras de régimen, y se actualizó que en este gobierno los desaparecidos sumaban 42 mil y los homicidios dolosos llegaban a 161 mil 794, que entre defunciones y desaparecidos alcanzan 653 mil 794 víctimas, López Obrador dedicó su mañanera a denostar periodistas y hacerme parte de una conspiración que, de existir, no estoy en ella ni en ninguna otra,  ni enterado estoy y a hacer campaña a favor de su partido al mostrar una serie de encuestas diciendo no lo digo yo, cuando lo estaba diciendo él, y asegurar que no hay fenómeno político que pueda derrotar a su partido en las elecciones del año que viene..

            Quizá el punto que debió considerar estelar fue esa afirmación de que no hay quien le gane a su partido en 2024, y que por eso llamaba a su feligresía a no actuar violentamente lo que a contrario sensu sería llamarla a irse por la violencia en el aun remoto caso, pero ya no imposible, de que perdiera la presidencia el próximo 2 de junio.

            El presidente ha dejado la jefatura de Estado para seguir siendo lo que ha sido siempre: un promotor electoral permanentemente en campaña.

            Hoy, cuando el escenario no es el mismo de hace seis meses que no había duda de su victoria, ya las hay, opera desaforada e ilegalmente desde su palacio, lo que reprobó de sus antecesores, sobre todo de Vicente Fox y que lo llevó a empujar la reforma electoral de 2007 que por mandato constitucional le impide intervenir en lo que todos los días interviene, el proceso electoral, y se declara víctima, lo suyo siempre, de la censura.

            Y este es solo el principio, porque no hemos visto nada de lo que vamos a ver.

RETALES

  1. SANCIONES.- A la intervención ilegal del presidente López Obrador, hoy, seguirá la sanción del INE, que es una baratija: retirar de redes su conferencia. Pero, como él dice de los demás, el daño ya está hecho. Es una maniobra para engañar, distraer y violar la ley. Es lo suyo a pesar de estar notificado por el INE;
  2. PRESENCIA.-. El director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, dio ayer la segunda conferencia en cuatro años y ocho meses de gobierno, pero no mencionó el incumplimiento de la meta que anuncio López Obrador en 2019 de producir dos millones de barriles diarios para 2021  apenas alcanzó millón 600 mil, ni que el costo de los bonos de Pemex en los mercados está el triple de otras empresas;  y
  3. IMPUNIDAD.- El régimen de la 4-T sigue cubriendo a Hugo López-Gatell, tras el desastre de su gestión en la pandemia, así como cubrió a Florencia Serranía, directora del Metro cuando la tragedia de la Línea-12 y a Francisco Garduño, tras la muerte de cuarenta migrantes en su albergue de Ciudad Juárez. A los amigos, justicia gracia, a los enemigos, justicia a secas.

Nos vemos mañana, pero en privado.