Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

El “golpismo” no era para tanto

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Carlos MarínEl asalto a la razón

Si bien el Ejército no es “partido” ni un “grupo de presión política”, constituye el brazo armado de un evidente proyecto político, el de Andrés Manuel López Obrador

Ayer, al escribir sobre organismos considerados “grupos de presión” por el presidente López Obrador, atribuí parte de su financiamiento a la Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo en vez de la Agencia para el Desarrollo Internacional.

La primera es de la OEA y la segunda del gobierno de EU (United States Agency for International Development, USAID, y National Endowment for Democracy, NED). Como se sabe, la cancillería mexicana le pide al Departamento de Estado cesar aportaciones a instituciones civiles que AMLO imagina “golpistas”.

MILENIO reveló este martes que la Usaid y la Fundación Nacional para la Democracia donaron 591 millones de dólares a entidades públicas y sociales mexicanas en lo que va de la 4T. La nota de Adyr Corral puntualiza que esos recursos han ido a ONG dedicadas a la defensa de los derechos humanos, el combate al narcotráfico, la búsqueda de desaparecidos, la erradicación de la violencia contra la mujer, la promoción de ideales democráticos, el fomento del uso de las energías renovables, el apuntalamiento del Sistema Nacional Anticorrupción y a medios de comunicación.

Uno de éstos, Animal Político (que dirige el periodista Daniel Moreno), publicó el 11 de mayo que, “pese a que López Obrador ha sido crítico con la Usaid, ésta otorgó a la Secretaría de la Defensa Nacional en 2019 más de 165 millones 334 mil dólares para financiar equipamiento y capacitación militar…”.

Si bien el Ejército no es “partido” ni un “grupo de presión política”, constituye el brazo armado de un evidente proyecto político, el de Andrés Manuel López Obrador.

Las equivocadas afirmaciones de que Mexicanos contra la Corrupción y Artículo 19 son agrupaciones “opositoras” pudieran aplicarse también a Animal Político, de quien el Presidente ha insinuado que sus notas acerca del Tren Maya son financiadas “desde el extranjero”.

En su informe de 2019, Artículo 19 reportó que sus operaciones son financiadas a través de fondos multianuales otorgados principalmente por fundaciones privadas y gobiernos de Norteamérica y Europa Occidental. 86 por ciento de los ejercidos fueron de tipo restringido (etiquetados para desarrollar actividades previamente acordadas con los donantes), y 14 por ciento para el soporte general de la organización, cuyas líneas estratégicas son: “Transparencia, Espacio Cívico, Digital, Medios y Protección…”.

Según La Jornada del 14 de junio, el representante de la Usaid en México, Bruce Abrams, dijo a funcionarios de la 4T que la agencia “reevalúa sus programas y financiamientos en territorio mexicano”. Gran, gran suspense, pues.

¿Retirará su apoyo a Mexicanos contra la Corrupción y otras agrupaciones civiles dizque “políticas”? Si a López Obrador tanto le preocupan los “golpistas”, es incomprensible que descarte preguntárselo a la vicepresidenta Kamala Harris en su encuentro del próximo lunes, y más cuando aduce que el tema (como recuerda Pedro Domínguez en MILENIO) “es otra agenda” y menor por ser “un asunto… corriente”.

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