Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Meta impulsa en México la nueva era del comercio conversacional con WhatsApp y agentes de IA
La compañía presentó nuevas soluciones de IA para WhatsApp enfocadas en automatizar la comunicación empresarial y el comercio conversacional
Deportes ¿Quiénes están clasificados a 16vos de final del Mundial 2026?
Estas son las selecciones que tienen ya un lugar asegurado en la ronda de 16vos de final de la Copa Mundial 2026
Deportes CDMX: Celebran más de 800 mil personas tercera victoria de México en el Mundial
Más de 800 mil personas salieron a las principales calles de la CDMX para festejar el triunfo de México sobre Chequia en el Mundial
Deportes Mundial 2026: ¿A qué hora y en dónde ver los partidos de los Grupos D, E y F del jueves 25 de junio?
Este jueves 25 de junio se definen los Grupos D, E y F en la Copa Mundial 2026 con partidos que prometen una jornada de angustia
Deportes Sudáfrica vence a Corea del Sur y pasa de la Fase de Grupos en un Mundial
Sudáfrica sorprendió en el Estadio Monterrey y venció por la mínima a Corea del Sur para quedarse con el segundo sitio del Grupo A

La capacidad de movilización y beligerancia del SME y la CNTE las convirtió en las organizaciones de masas más poderosas del país. Con decenas de miles de agremiados y recursos de sobra para mantenerse en
pie de lucha, estas organizaciones llegaron a ser temidas. Actuar en su contra llegó a ser impensable. Hasta que dejó de serlo.

La extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009 y ahora la reforma del Ieepo impactaron el corazón del SME y la CNTE. Aunque ambos casos, sobre todo el magisterial, están lejos de ser resueltos, la acción del gobierno ha tenido una sorprendente efectividad inicial y ha mantenido acotada la respuesta de esas organizaciones.

Este escenario solo puede entenderse a partir de cuatro premisas comunes. En primer término, las acciones se tomaron en un ambiente positivo de opinión pública: mayoritariamente adversa a estos movimientos sindicales y, en consecuencia, favorable a las medidas anunciadas.

Además, las medidas fueron acompañadas por una amplia demostración de fuerza del Estado. En el caso de LyFC, efectivos federales tomaron el control de las instalaciones eléctricas. En Oaxaca, el gobierno movilizó a miles de federales y logró órdenes de aprehensión contra algunos dirigentes sindicales.

Paralelamente, el congelamiento de las cuentas sindicales y la suspensión del flujo de millonarios recursos gubernamentales minaron la capacidad de las dirigencias para movilizar a sus agremiados y para mantener la cohesión interna.

También, se cuidó que los trabajadores no se quedaran sin opciones. A los electricistas se les ofrecieron generosas liquidaciones, la recontratación en CFE o apoyos para crear empresas de suministros. A los maestros se les ha dicho que no habrá despidos y que se respetarán sus derechos laborales.

La gran diferencia está en la capacidad del Estado para asumir la prestación de los servicios públicos. En 2009, los trabajadores de la CFE asumieron la operación de LyFC. Esto es imposible en Oaxaca, donde no hay sustitutos para los más de 80 mil maestros de la sección XXII. Sin ellos, millones de estudiantes podrían quedar sin clases.

Esta diferencia es enorme y puede ser suficiente para complicar el conflicto en Oaxaca. Aun sin violencia, el balance de fuerzas podría cambiar si la CNTE logra impedir el inicio del ciclo escolar. Pronto lo sabremos.