Egoísta, ambiciosa y traidora clase media


RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Las ideas de Yeidckol Polevnsky sobre la clase media es similar a la del modelo comunista, que la persiguió en la Unión Soviética hasta extinguirla

El razonamiento de Lenin y Stalin sobre la clase media o “pequeña burguesía” fue tan devastador que la desapareció en la Unión Soviética y en el bloque comunista y que sigue extinguida aún a 210 kilómetros de Cancún, en Cuba, aunque la URSS murió hace 27 años.

Es un concepto que acaba de retomar la presidenta del partido en el poder en México. A criterio de los soviéticos, la clase media era “egoísta, ambiciosa, ambivalente y traidora”. Yeidckol Polevnsky tiene una consideración parecida:

El problema que habría que entender es que, cuando sacas a gente de la pobreza y llega a clase media, se les olvida de donde vienen, porque la gente piensa como vive, entonces cuando llegan a ser clase media se les olvida de dónde vienen y quien los sacó.

Ve el tema igual el expresidente populista de Ecuador, Rafael Correa. “La clase media es antagónica a los pobres y sucumbe más fácilmente a los cantos de sirena del estilo de vida a lo New York”, dice Correa, al lamentar que los pobres que él subió a clase media votaron después en su contra.

El manual básico para los gobiernos comunistas surgidos en 1918 y sus hijos conversos al populismo en 1998, desde el triunfo de Chávez en Venezuela:

Ojo, camaradas. A los pobres no se les puede sacar de pobres. Hay que darles apoyos económicos para que sobrevivan y que su sobrevivencia dependa exclusivamente de tus apoyos económicos. El día que dependan de ellos mismos, dejas de tenerlos agarrados del cuello y no votan por ti.

El nuevo gobierno en México, por ejemplo, dedica especial cuidado en apoyar a los jóvenes, que son los habitantes que componen el mayor mosaico social del país actualmente y, por ende, el futuro mediato, ya que 31 millones de mexicanos tienen entre 15 y 29 años de edad.

La nueva administración tiene la meta de entregar 2 mil 290 pesos mensuales a 15.5 millones de jóvenes que no trabajan ni estudian. Además, a las personas mayores de 65 años le pagará dos mil 300 pesos al bimestre y, millones de estos ancianos, son abuelos de aquellos jóvenes.

Así que, aceptando que esos beneficiados con programas sociales sean pobres, y con estos apoyos dejaran de serlo, en el concepto de la jefa del partido en el gobierno no votarán más por Morena: “cuando los sacas de la pobreza y llegan a clase media se les olvida quien los sacó”.

Pero nadie sale de pobre con 2 mil 290 o dos mil 300 pesos mensuales. Entonces la idea que apoya Polevnsky es tratar de que nunca se conviertan en esa clase media “egoísta, ambiciosa, ambivalente y traidora” o “estilo de vida NY”.

Nunca. Jamás.