HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

Edomex: fractura sobre fractura

Edomex: fractura sobre fractura


La noticia política mayor de las elecciones en curso es que la ex líder magisterial Elba Esther Gordillo, presa por el gobierno de Enrique Peña Nieto, ha declarado en voz alta su alianza política con Andrés Manuel López Obrador, para derrotar a Peña Nieto y al PRI en las elecciones del Estado de México, espejo y anticipo para muchos de lo que sucederá en las elecciones presidenciales de 2018.

No está claro cuánto conserva Gordillo de su poder sindical en el Estado de México. Es posible que poco, pues el liderato de Juan Díaz que le siguió ha tenido la doble virtud del oficio político y la visión de futuro.

El SNTE de Juan Díaz ha hecho suyo el compromiso de la reforma educativa, sin confundir los intereses inmediatos del sindicato con sus intereses de largo plazo, que son los del futuro de la educación mexicana y su mejora.

Gordillo ha reaparecido, sin embargo, en un momento particularmente propicio para pesar en la balanza y para cobrar sus cuentas pendientes con el gobierno que la puso presa.

Lo hace con vigor indudable y poniendo todo lo que tiene en la balanza. Lo que tiene por lo pronto es al ex secretario del SNTE Rafael Ochoa y a su yerno Fernando González, ex subsecretario de Educación, quienes han salido a apoyar a la candidata a la gubernatura de Morena, Delfina Gómez, también maestra y también ex líder magisterial. Vaya pleito de familia.

Ochoa dijo en el mitin dominical de Delfina:

“En el Estado de México, gobernado siempre por un mismo partido y lo que es todavía peor, por
una misma familia, no podemos permitir que esto continúe. No podemos permitir que otro Peña, otro Eruviel, disfrazados ahora de Del Mazo, nos mantengan secuestrados y continúen saqueando el futuro de los mexiquenses”.

Dicen los expertos que la ventaja del PRI en el Edomex, lo que le dará al final la victoria, es la llamada “operación electoral”: movilización de votantes, vigilancia de las casillas, dominio territorial, etcétera.

Los mismos expertos saben que nadie hace eso tan bien como los maestros. La escisión del SNTE es un mal síntoma para el PRI en las elecciones mexiquenses de este año y en las meramente mexicanas del año que sigue.

hector.aguilarcamin@milenio.com