Lo que se está viviendo en el Centro de Investigación y Docencia Académica (CIDE) enciende los focos rojos de las universidades y centros de educación superior.

La misión del CIDE es contribuir al desarrollo del país a través de la generación de conocimiento de alto nivel, así como de la formación de líderes capaces de desempeñarse con creatividad y responsabilidad en un mundo abierto y competitivo. El CIDE es la institución educativa pública que se ha desmarcado de gobiernos y debates políticos.

Por ende, ante el embate de la 4T, liderado por María Elena Alvarez Buylla, Directora General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que desde su arribo a la institución educativa ha provocado varias controversias. La comunidad académica pidió su destitución recién tomó posesión del cargo. Está en proceso ante la FGR la denuncia contra 31 científicos, miembros del Foro Consultivo Científico y tecnológico (FCCyT), además ella misma está librando un proceso judicial por desacato a un mandato judicial relacionado con la entrega de recursos al Foro Consultivo y ahora la primera gran crisis del CIDE.

La defensa que está haciendo la comunidad estudiantil por la calidad académica no ha tenido respuesta y la invitación al diálogo quedó sin la mínima atención. Las protestas y paro de actividades ya han empezado a recibir apoyo de instituciones de educación superior como la UNAM, UAM, IPN, IBERO, ITAM, ENAH, UDG, Instituto Mora, Universidad de Guanajuato, Tecnológico de Monterrey y Red Pro Ciencia, más lo que se acumule.

Alvarez Buylla, ratificó a José Antonio Romero Tellaeche como Director del CIDE incurriendo en violaciones administrativas. A través de comunicados de prensa insiste en ratifica que el nombramiento se hizo conforme a derecho. Y la columna vertebral del conflicto sigue siendo un nombramiento irregular y ahora amenaza a la comunidad académica.

El conflicto en el CIDE puede provocar un efecto dominó en las instituciones de educación superior públicas y privadas, y por ello, el escenario no será fácil de atender y resolver. La alerta en el CIDE enciende los focos rojos.

SUSURROS

Hoy martes el magistrado presidente Rafael Guerra Álvarez presentará su Tercer Informe de Labores al frente del Poder Judicial de la Ciudad de México. Aunque su periodo en la presidencia ha enfrentado desafíos por la pandemia
de COVID-19, ha habido importantes avances para su fortalecimiento y modernización en temas como la digitalización, la oralidad y la justicia laboral, además de privilegiar en todo momento el respeto a los derechos humanos y la perspectiva de género.

Mañana miércoles, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) discutirá y definirá si mantienen o pierden su registro los tres partidos políticos (Fuerza por México, Redes Sociales Progresistas y Encuentro Solidario) que no alcanzaron en la pasada elección de junio el 3% de la votación, como lo consignó el Consejo General del INE del pasado 29 de septiembre en donde aprobaron retirarles el registro. Mucho ruido produjo el Magistrado Indelfer Infante ponente de los tres proyectos destacando el de Fuerza por México que plantea que no desaparezca. El debate de mañana será muy interesante e intenso.Todo indica que será ratificada la decisión del INE.