Minuto a Minuto

Internacional Caracas rechaza renovación de decreto de “emergencia” dictado por EE.UU. sobre Venezuela
El canciller venezolano sostuvo que esta medida alimenta narrativas de confrontación que no reflejan la verdadera relación entre EE.UU. y Venezuela
Nacional Localizan cuerpos de matrimonio desaparecido en Tlaxcala; Fiscalía de Puebla indaga los hechos
Karina de Los Ángeles y Alexandro Agustín fueron localizados en un paraje limítrofe entre Puebla y Tlaxcala
Nacional Choque de locomotoras deja cuatro personas lesionadas en Nogales
Una locomotora de la empresa Ferromex fue impactada por un convoy de carga a la altura del kilómetro. 21 en Nogales, Sonora
Internacional EE.UU. ataca otra lancha y mata a tres tripulantes en el Pacífico
Con este ataque, suman más de 110 asesinados durante las actividades militares de Estados Unidos en el Caribe
Internacional Trump y su (incalificable) crítica a seis jueces de la Corte Suprema de Justicia
A Trump le cuesta aceptar que fue elegido presidente constitucional de los Estados Unidos, es decir, titular de uno de los tres poderes del Estado dentro de un sistema de pesos y contrapesos

Jesús Reyes Heroles, el político más lúcido de la segunda mitad del siglo XX, alertaba: “No hay que despertar al México Bronco”.

Sabía de lo que hablaba. Décadas antes, desde el Ipiranga, el barco que lo llevó a su exilio, Porfirio Díaz alertaba:

– “Ya soltaron al tigre, a ver quién lo vuelve a encerrar”.

Encerrarlo nos llevó dos décadas y un millón de muertos.

La corrupción, la incompetencia y el oscuro pacto con el crimen organizado de Morena y sus gobiernos, están destruyendo aceleradamente la gobernabilidad del país.

Cientos de miles de mujeres agraviadas inundaron las plazas del país. Ayotzinapa vuelve a encenderse. Guerrero es un estado fallido. Hay 23 candidatos o aspirantes a serlo ejecutados en el proceso electoral. Las autopistas del país son ruletas rusas. El homicidio es la principal causa de muerte de jóvenes de 15 a 35 años. Cada semana salen pruebas de corrupción oficial y sus ya inocultables ligas con el hampa.

Los brotes de una indignación mayúscula surgen por todo el territorio nacional.

Las campañas electorales son siempre calientes. Elevar aún más la temperatura en este caldo de cultivo es inevitable, pero peligroso.

Está claro que el país ya no tiene gobierno. El presidente no posee un gabinete profesional y competente. Se sostiene de una base comprada y del apoyo de las fuerzas armadas, ignorando el consejo de Talleyrand: “las bayonetas sirven para muchas cosas, menos para sentarse en ellas”.

Hay una caída continua de la aprobación presidencial que ya no se detendrá. La corcholata oficial acepta su papel de reparto y se esconde. Se niega a participar en cualquier diálogo. Demanda ser escuchada, cada vez con menos fortuna: los estadios se vacían porque, diría José Alfredo, el cariño comprado no sabe ser fiel.

La única salida pacífica y democrática a la descomposición es que la campaña de Xóchitl Gálvez conecte con ese México agraviado, lastimado, afligido.

Su arranque ha sido bueno. Va a todas. Enfrenta. Recupera sus reflejos. Impone la agenda. Ataca. Sella una etiqueta brutal al presidente que se va. No obstante, deberá aún despertar la esperanza, el consuelo y la credulidad del país de víctimas en el que hemos convertido a este país.

Sheinbaum no puede ser un cauce para el México bronco porque está permitiendo que la envuelvan en una camisa de fuerza de continuismo que puede ser fatal.

No rompe. No puede o no quiere. No propone sino más de lo mismo que ha provocado el caos.