Minuto a Minuto

Nacional ¿Cómo van las obras en el AICM? Anuncian fecha de la primera fase de la remodelación
El director general del AICM informó los avances de remodelación y la fecha en que concluirá la primera fase de las obras
Economía y Finanzas Trump evalúa “opciones adicionales” para contener precios de la gasolina
El precio medio de la gasolina sin plomo en los Estados Unidos alcanzó este martes 10 de marzo los 3.54 dólares por galón
Internacional ONU alerta que el bloqueo del estrecho de Ormuz encarece las cadenas de suministro
La importancia del estrecho de Ormuz recae en que por allí transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo transportado por mar
Nacional Embajada de México en Irán cierra por la guerra; ¿qué pasará con la asistencia a mexicanos?
Hasta que la Embajada de México en Irán sea reubicada físicamente, los trámites consulares presenciales permanecerán suspendidos
Ciencia y Tecnología Sonda Van Allen regresa a la Tierra tras 14 años de su lanzamiento; NASA aclara si hay peligro para la población
La NASA detalló que el nivel de riesgo de que la sonda Van Allen cause algún daño a personas en la Tierra

Difícil imaginar una respuesta menos diplomática que la escogida por la presidenta Sheinbaum ante las amenazas de su inminente homólogo, Donald Trump.

Los canales de comunicación no están aún abiertos entre ambos, como parecen estarlo, en cambio, con los del otro amenazado por Trump en el mismo mensaje: Justin Trudeau, primer ministro canadiense.

Trudeau, dice Trudeau, habló con Trump poco antes de que Trump emitiera su tuit admonitorio. Imposible saber qué hablaron y qué acordaron, pero es claro que sus canales están abiertos y que los dos pueden escoger darle publicidad o reservarse el contenido de su conversación.

Pueden hacer política con su reserva, como lo ha tratado de hacer Trudeau, y no quedan públicamente comprometidos con sus palabras, especialmente Trudeau. 

Igual Trump le dejó caer el tuit en la cabeza a su vecino del norte, pero en el marco, relativamente tranquilizador, de que ya están hablando y de que, en cierta manera, la llamada de Trudeau ya es parte de una negociación.

Lo contrario sucede con la carta pública de la presidenta Sheinbaum, que la ata a sus palabras y le pone frente a Trump toda la batería de sus argumentos para una futura negociación.

Uno puede adelantar que para Trump los únicos argumentos de peso que atiende son los suyos. Y los argumentos de la Presidenta mexicana no son precisamente contundentes.

Quizá el más imprudente de todos es anunciar por escrito su disposición a una batalla arancelaria con el vecino, si este la empieza.

Poco o nada convincente resultará para Trump el argumento de que los estadunidenses son el origen del problema de las drogas, por su nivel de adicción, mientras que México hace un gran esfuerzo por combatir el tráfico.

Supongo que los encargados de política exterior y de la economía del país habrán juzgado la respuesta escrita, pública y litigiosa de la Presidenta, como una vía más adecuada para negociar con Trump que el camino de la llamada directa, privada, elegido por Trudeau.

La verdad no sé si esto ha sido una elección de medios y estilo, o una resignación al hecho de no tener todavía contacto directo con Trump y su gente.