Minuto a Minuto

Nacional Asesinan a elemento de la Guardia Nacional durante sus vacaciones en Guerrero
La Defensa señaló que, previo a su muerte, el agente había difundido en redes sociales un video relacionado con las acciones implementadas por el Gabinete de Seguridad en la región
Deportes “En México buscan chivos expiatorios, pero no hay nada sobre mi hijo”: Julio César Chávez
Tras un último año "complicado", Chávez mantiene la esperanza de que los combates de sus hijos Julio César y Omar Chávez en la ciudad de Puebla, el 12 de septiembre, devuelvan la conversación al boxeo
Internacional Terremoto político en Sajonia-Anhalt: La ultraderechista AfD arrasa en las urnas
Ya no estamos ante una fuerza marginal ni ante un simple voto de protesta, sino frente a un partido con vocación mayoritaria y capacidad para disputar el poder
Internacional Video: Avión de carga se estrella en el aeropuerto de Miami
El Aeropuerto Internacional de Miami suspendió los aterrizajes y despegues tras el accidente de un avión de carga con el logotipo de Amazon
Nacional Identifican a agentes que murieron en Omealca, Veracruz; Gabinete de Seguridad promete cero impunidad
El Gabinete de Seguridad afirmó que trabaja para identificar y detener a los responsables del asesinato de los agentes Santamaría y Castillo

En el momento de mayor rechazo universal a la autocracia ilegal y punitiva de Maduro en Venezuela, el presidente de México se sincroniza con el sátrapa para cerrar el cerco a las ONG: aquí, con terrorismo fiscal; allá con una nueva ley de fiscalización.

Maduro, con el Congreso controlado, decretó que las ONG tienen que registrarse ante su gobierno e informar de su financiamiento. El presidente de México, a horas de controlar el Congreso, lanza a la UIF contra la ONG Mexicanos contra la Corrupción.

La llamada Ley antisociedad del dictador venezolano tiene por nombre oficial Ley de fiscalización, regularización, actuación y financiamiento de ONG y asociaciones civiles sin fines de lucro: y las obliga al escrutinio oficial de sus actividades y financiamiento.

Esto es común en los tres mandatarios que más se parecen: Maduro, el autócrata de Nicaragua Daniel Ortega y el de México, que cierra su gestión con todo el poder constitucional centrado en su persona, que es a su vez aceptado en público por su sucesora.

Ortega llamó a su medida Ley de Regulación, y castigó a tres mil 600 organizaciones civiles que se negaron al sometimiento, cancelándoles la personería jurídica y sus bienes fueron traspasados al Estado. Después, la mayoría solicitó su disolución voluntaria.

Son Ortega y Maduro los ejemplos que sigue el presidente de México, quien, por ejemplo, tardó 67 días sin reconocer el triunfo electoral de Joe Biden, pero reconoció en segundos la pantomima con la que Ortega se reeligió por cuarta vez consecutiva.

El presidente de México colocó a su país en el grupo detestable con representantes en toma de posesión del sátrapa nicaragüense, con Belarús, Cuba, Turquía, Venezuela, Vietnam, China, Corea del Norte, Irán, Rusia y Siria.

Y, a poco más de un mes de terminar su gestión, violó un sinfín de leyes al divulgar los montos que recibió legalmente Mexicanos Contra la Corrupción de parte de Estados Unidos, Reino Unido y empresas y ciudadanos de México.

Ahora, además de ser el valedor en el continente del fraude electoral de Maduro el 28 de julio, el presidente de México aplaude el golpe final de Maduro a los derechos humanos, al disolver las escasas asociaciones de la sociedad civil que había.

Aquí, el presidente no sólo ataca a Mexicanos contra la corrupción: también reprendió a medios de prensa, como el portal Animal Político, que reciben recursos de las fundaciones Ford y Kellogg; y abogados de empresas extranjeras.

“Es una vergüenza que abogados mexicanos estén de empleados de empresas extranjeras que quieren seguir saqueando a México. Ojalá vayan internalizando que eso es traición a la patria”, advirtió ya el presidente.

Antes de irse, quiere cerrar todo lo que pueda del espacio cívico en México.