Minuto a Minuto

Internacional Trump amenaza con imponer un “arancel importante” a la lechuga mexicana
La controversia es por un brote de Cyclospora, parásito causante de una infección intestinal con síntomas como evacuaciones frecuentes
Internacional Del futbol al populismo de ultraderecha: Milei explota la derrota del Mundial para promoverse
"Somos llamativos, no pasamos desapercibidos, nos tienen celos y somos buenos en casi todo”; expresó con soberbia el mandatario
Nacional Alertan por robo de identidad al solicitar préstamos digitales
La Policía Cibernética emite las siguientes recomendaciones para prevenir el robo de identidad y proteger la información personal
Deportes ¿En qué equipo jugará LeBron James? Este sería su destino en la NBA, según ESPN
El alero fue la pieza más cotizada de la agencia libre, tras finalizar este verano su contrato con Los Angeles Lakers
Nacional IEMS acusa desinformación y revictimización tras suicidio de profesor señalado de abuso
El IEMS se pronunció a favor de la presunción de inocencia y el derecho al debido proceso, así como a la privacidad y resguardo de datos personales

Por si había dudas de lo que será la reforma electoral en puerta, el decreto que funda la comisión respectiva lo dice todo: estará integrada sólo por funcionarios del Poder Ejecutivo.

Será una comisión de Estado, en el sentido estrecho de la palabra Estado: “gobierno en funciones”. Y dará a luz una reforma electoral de Estado, en el sentido, más estrecho aún, de “partido político en el gobierno”.

Preside la comisión el político inelecto por excelencia Pablo Gómez, quien pasó la mayor parte de su vida en el Congreso, sin haber ganado nunca una elección directa, una curul de mayoría relativa.

Lo acompañan en el escritorio la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, que tampoco ha ganado nunca una elección.

Estará también José Merino, jefe de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, el tecnócrata por excelencia de la 4T, quien no ha participado como candidato en ninguna contienda electoral.

Luego Ernestina Godoy, consejera jurídica de la Presidencia, igualmente intocada por voto alguno.

Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia, es el único de la comisión que sabe lo que es ganar una elección.

Luego está Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Asesores de la Presidencia, cuya única especialidad electoral es haber hecho campañas negras.

Finalmente se coló Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno de la Presidencia, maestrín de la política de pasillo.

No hay en el elenco representación de ningún partido político como tal, pero todos los miembros de la comisión son militantes activos de Morena, o su equivalente en materia de adhesión política.

He aquí una muestra clara de la pluralidad política buscada por la reforma: ninguna.

El medio es el mensaje, la comisión es el mensaje: no se trata de una reforma electoral para todos los mexicanos, sólo para los representados en la comisión.

¿Qué podría salir mal? Para el gobierno, nada. Es la comisión ideal, pues no saldrá de ella nada que pueda afectar al partido en el poder, ni beneficiar a los “adversarios”.

La comisión es un perfecto autorretrato de intenciones.