Si bien Keiko Fujimori continúa liderando en encuestas y simulacros, lo hace con niveles de apoyo por debajo del 20% y enfrentando un elevado rechazo, lo que deja el escenario completamente abierto
Hay un rumor creciente, basado en los últimos simulacros de votación realizados por algunas encuestadoras durante el fin de semana, que sitúa a Ricardo Belmont —quien fue alcalde de Lima tras irrumpir en la política desde la radio en 1989— como la posible sorpresa de esta elección.
La hipótesis es que su regreso, a los 80 años y como el candidato de mayor edad entre los 35 competidores, podría verse impulsado por el voto joven, en parte gracias al papel de su hija de 18 años, Kristen Belmont Bazalar, quien ha gestionado con notable habilidad su imagen en redes sociales, logrando conectar con nuevas generaciones.
Este fenómeno se inserta en un sistema político caracterizado por una profunda desafección ciudadana y un fuerte rechazo a los partidos tradicionales. De hecho, una proporción significativa de jóvenes votantes no recuerda —o no vivió— la controvertida gestión de Belmont en la alcaldía de Lima hace más de tres décadas.
Sin embargo, la volatilidad y la incertidumbre siguen siendo las notas dominantes del proceso electoral. Nadie tiene asegurado, por ahora, el pase a la segunda vuelta.
Si bien Keiko Fujimori continúa liderando en encuestas y simulacros, lo hace con niveles de apoyo por debajo del 20% y enfrentando un elevado rechazo, lo que deja el escenario completamente abierto.
