Minuto a Minuto

Nacional Adriana Dávila renuncia a la Comisión Permanente del PAN
En una carta dirigida al presidente nacional del PAN, Jorge Romero, Dávila mencionó las diferencias que mantiene con la administración del blanquiazul
Nacional Petro agota los cupos para su charla en la UNAM
La conferencia de Gustavo Petro titulada ‘El Capital en el Siglo XXI: Economía política de la crisis climática’, se realizará el 2 de septiembre a las 13:30 horas
Nacional Falla técnica vuelve a frenar la exportación ganadera de Sonora a EE.UU.
El presidente de la UGRS explicó que las operaciones seguirán pausadas para sustituir una trampa utilizada en el manejo del ganado
Entretenimiento Lionel Richie es hospitalizado tras presentar malestar durante concierto
Lionel Richie ingresó por cuenta propia a un hospital para realizarse estudios como precaución, en su segunda hospitalización tras presentar malestares físicos
Nacional PVEM pide reforzar protección animal en nueva ley y sumar a especialistas
El PVEM pidió que la nueva ley mantenga la reforma constitucional y se construya con especialistas, defensores de los animales y autoridades

La titular de la CNDH perdió ayer una oportunidad de quedarse callada, al decir que no puede presentar una acción de inconstitucionalidad en contra tareas policiacas que hacen las Fuerzas Armadas. Sí puede. Pero no quiere importunar a su jefe.

¿Para qué sale a exponer su subordinación absoluta al poder Ejecutivo? Porque eso ya se sabe: el poder Ejecutivo la impuso en ese cargo, a través de tácticas de callejón maquinadas por Morena en el Senado.

¿Para qué hace público su desconocimiento de la Constitución? Porque eso ya se sabe: es a la Corte a la que corresponde interpretar la Constitución. La irrelevancia de esta CNDH ya está anclada y, con estas acciones, su titular sólo la hace más visible.

Si la CNDH no estuviera en estos momentos en manos del gobierno, ciertamente sería obligatorio de su parte presentar recursos legales contra el acuerdo que permite a las Fuerzas Armadas actuar en labores de seguridad.

Porque, además, millones de mexicanos votaron para que el hoy jefe de la titular de la CNDH, debido a que su principal propuesta en materia de seguridad fue sacar al ejército de las calles y mejorar la coordinación y profesionalización de los policías a nivel nacional.

Las administraciones anteriores apoyaban con 900 pesos a madres trabajadoras y padres solos de niños entre cero y tres años. Pero la 4T las recortó drásticamente. Arana le preguntó si se reuniría con el mandatario para tratar el tema, pero la Defensora del Pueblo le contestó: “Tú, ya preguntaste”.

Incluso, al negarse a interponer una acción de inconstitucionalidad en contra tareas policiacas que hacen las Fuerzas Armadas, la titular de la CNDH olvida la lucha de años de ella y de su madre, por la desaparición de su hermano a manos de los militares.

Hoy, sin embargo, la titular de la CNDH apoya la presencia en las calles de las Fuerzas Armadas a las que durante cuatro décadas acusó de desaparecer a su hermano, al calor de la Guerra Sucia en la época del presidente populista Luis Echeverría.

De todos modos, casi nadie en México (salvo el jefe del Ejecutivo, el gabinete y los senadores que hicieron trampa para colocarla en la CNDH), espera algo de la Ombudsperson, pues ya dijo que solo defiende a una parte de los ciudadanos, y al resto no.

Al recordar los 30 años de la CNDH, dijo que ésta será pronto la “Procuraduría de los pobres”. Pero no considera “víctimas” a los niños desamparados por el recorte a presupuesto a estancias infantiles.

No hace nada que moleste a su jefe. Por eso la CNDH es ya irrelevante. Como otras instituciones que esperan, con la cabeza bajo el ala, a que la 4T…

Las desaparezca.