Citibanamex: necesario conocer más del plan económico de AMLO


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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

Hay dos grandes incertidumbres en torno a la economía mexicana: las elecciones y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un triunfo de Andrés Manuel López Obrador serviría para reducir la incertidumbre “porque se despejaría una de las incógnitas”, dice Ernesto Revilla, economista en jefe de Citibanamex para América Latina.


Hay dos grandes incertidumbres en torno a la economía mexicana: las elecciones y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un triunfo de Andrés Manuel López Obrador serviría para reducir la incertidumbre “porque se despejaría una de las incógnitas”, dice Ernesto Revilla, economista en jefe de Citibanamex para América Latina.

“Aclaro que cuando digo que se reduce la incertidumbre, esto sólo es válido para el corto plazo (…) para lo que sucederá en el mediano plazo, es muy importante conocer qué pasará con las finanzas públicas, con la estabilidad macroeconómica, con la autonomía del Banco de México y quiénes ocuparán las posiciones clave en el gobierno”.

El mensaje que se espera es de respeto a la autonomía del Banco de México y de compromiso con la disciplina fiscal, explica Revilla. También se esperan definiciones en otros temas, por ejemplo, la forma en la que se manejará lo del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y los contratos privados de petróleo. “Hay necesidad de tener información detallada de cómo se tratará la inversión privada (…) Saber qué parte del mensaje de campaña se convertirá en programa de gobierno”.

Las definiciones de lo que será la política económica deberían darse inmediatamente después de que concluya la jornada electoral, afirma Revilla: “la reacción de los mercados, el 2 de julio y los días posteriores, dependerá de la información que tengan. Esto tiene que ver con el resultado de la elección, quién ganó y cómo queda el Congreso, pero sobre todo con el mensaje que reciban del candidato que resulte ganador (…) Estoy consciente de que ese día deberá explicar muchas cosas a muchas audiencias, pero los mercados financieros son muy importantes. Ellos no pueden esperan un día sin señales concretas, ya no digamos una semana”.

El economista de Citibanamex afirma que en el 2006 Rogelio Ramírez de la O, quien iba a ser el secretario de Hacienda en caso de triunfo de López Obrador, tenía preparado un mensaje para emitir en la noche del 6 de julio (día de la elección). “Ese mensaje serviría para transmitir calma a los mercados (…) Yo espero algo así para el 1 de julio en la madrugada o el 2 de julio muy temprano”, explica.

En Wall Street se da por hecho un triunfo de López Obrador, dice Ernesto Revilla, “las encuestas se analizan con toda frialdad y así se ven las cosas”. En entrevista telefónica, desde Nueva York, cuenta que ha habido reuniones de los analistas de los principales grupos financieros de Wall Street con el equipo de López Obrador y con él mismo. “Se toma bien el mensaje que ha enviado de responsabilidad fiscal, pero es necesario tener más información, entre más detallada se tenga, será mejor”.

Estas reuniones se han dado con los equipos de los tres principales candidatos a la Presidencia de México, en Nueva York, Washington y Londres. “desde Citi, hemos dado acompañamiento, entre otras cosas, ayudado a concretar algunas citas”, explica Revilla.

Si el proceso electoral transcurre con relativa normalidad y no hay un mensaje que asuste a los mercados, es previsible que haya una revaloración del tipo de cambio del peso frente al dólar, proyecta Revilla, “algunas personas y empresas que han tomado posiciones contra el peso podrían moverse en otra dirección (…) Los fundamentales macroeconómicos de México son sólidos y eso lo reconocen los mercados. Ésa es una de las razones por las que México no ha sufrido con tanta fuerza el contagio de la volatilidad que ahora afecta a los mercados emergentes, como Brasil, Argentina o Turquía”.

De acuerdo con este experto de Citibanamex, estas turbulencias son un tercer factor de presión, pero está muy lejos de los dos primeros: el proceso electoral y la negociación del Tratado de Libre Comercio.