Minuto a Minuto

Deportes “¡Qué carrera!”: Kimi Antonelli gana el GP de Miami
El GP de Miami se lo llevó el joven Kimi Antonelli mientras que 'Checo' Pérez finalizó en el puesto número 16
Internacional Irán estudia la respuesta de EE.UU. a su propuesta de 14 puntos para poner fin a la guerra
La postura estadounidense “está siendo evaluada” y, una vez concluido el análisis, Irán presentará su respuesta
Ciencia y Tecnología Así es el refri con brazo robótico que marca el futuro del hogar inteligente
El Dreame N1 Refrigerator incorpora un brazo robótico con inteligencia artificial capaz de organizar y almacenar compras sin intervención humana, marcando un nuevo paso en la automatización del hogar
Nacional Iglesia sentencia que proteger a la niñez es “exigencia moral”
El cardenal Carlos Aguiar Retes señaló que “no podemos acostumbrarnos a que un niño sufra"
Ciencia y Tecnología ¿Cómo construir tecnología relevante en un entorno dominado por la IA? esto dice Steve Wozniak
Steve Wozniak, cofundador de Apple, planteó que el futuro tecnológico no está en la complejidad, sino en la simplicidad, la accesibilidad y el diseño centrado en las personas
China y Estados Unidos amenazan la economía mundial - screen-shot-2019-08-06-at-65133-am
Foto de El Economista

El Señor Aranceles, tariff man, como se hace llamar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontró de frente con Don Devaluación. Y es que tal parece que ahora sí, el presidente chino, Xi Jinping, ya le entró de lleno al juego de las vencidas comerciales con el inquilino de la Casa Blanca.

La historia de “éxitos” de Donald Trump de amenazar con aplicar aranceles a las importaciones de diferentes países y regiones había dado resultados satisfactorios para su causa. Desde la Unión Europea, hasta México y Guatemala, todos alineados ante la realidad de que no se puede perder el acceso al mercado más grande del mundo.

Pero China tiene el tamaño y las armas comerciales y financieras suficientes para responder con éxito a los embates del presidente estadounidense. Es justo lo que acaban de hacer con una de sus armas más efectivas: el tipo de cambio.

Es verdad que la economía china ha llegado a niveles de desarrollo donde ya es importante cuidar el equilibrio de su tipo de cambio. Cuando era un enorme maquilador, un renminbi (yuan) depreciado era un instrumento más de competencia. Pero una economía que se desarrolla y que atrae capitales debe ofrecer estabilidad a sus inversionistas.

Sin embargo, si alguien tiene margen para una respuesta cambiaria ante un ataque arancelario, es China. Basta con que desde el poder se decida la estrategia y se aplique. Una contraofensiva cambiaria es letal, porque anula los efectos de los aranceles, y de paso abarata el resto de sus exportaciones.

Mientras, en Estados Unidos, Donald Trump tiene frente a sí a una Reserva Federal (Fed) autónoma que no soltará las armas del dólar sólo para apoyar una guerra comercial del presidente. De hecho, el discurso que mantiene la Fed es uno de mucha mayor prudencia para bajar el costo del dinero de lo que pretendía el presidente estadounidense.

Evidentemente, el comportamiento que hemos visto en los mercados globales, incluida la importante depreciación del peso frente al dólar, tiene que ver con esa acción de respuesta de Beijing a la reciente decisión de Washington de incrementar los aranceles.

Pero, sobre todo, el temor en los mercados es que el presidente de Estados Unidos no quiera detenerse ahí en sus represalias y, lejos de procurar acuerdos en la mesa de negociación, opte por una nueva ronda de aranceles.

Puede ser el propio Donald Trump el que desate los demonios de la desconfianza en sus propios mercados, que tienen poco tiempo de haber conocido máximos históricos, y propicie correcciones importantes en adelanto de lo que puede resultar inminente en una guerra comercial de gran intensidad con China: una recesión.

Las expectativas juegan un papel importante en el desempeño económico, y si los agentes económicos anticipan una situación negativa la pueden propiciar con aquello de las profecías autocumplidas que son un asunto que puede ocurrir en los mercados.

Si la respuesta del presidente Trump es aplicar más aranceles y la contrarréplica china es devaluar más el yuan, no hay duda que la factura será mundial.