Minuto a Minuto

Nacional Marina detiene a 8 personas con arsenal en Puerto Vallarta, derivado de violencia por abatimiento de ‘el Mencho’
La Marina detuvo a cuatro hombres y cuatro mujeres en Puerto Vallarta, en medio de los hechos violentos por el abatimiento de 'el Mencho'
Entretenimiento Shakira en el Zócalo CDMX: todo lo que debes saber para asistir al concierto
Autoridades de la CDMX emitieron recomendaciones para disfrutar el concierto de Shakira en el Zócalo, que será de entrada gratuita
Nacional Muerte del ‘Mencho’ marca el viraje de México en seguridad con Sheinbaum
La muerte del 'Mencho', líder del CJNG, supone una ruptura en la estrategia de seguridad de México en el Gobierno de Sheinbaum
Economía y Finanzas México registra un déficit comercial de seis mil 481 mdd en enero de 2026
El Inegi informó en un comunicado que México un déficit comercial de seis mil 481 millones de dólares en enero de 2026
Nacional “Adeudo vial”, el nuevo fraude en CDMX; ¿en qué consiste?
La Secretaría de Movilidad de la CDMX detectó el envío de mensajes de texto fraudulentos bajo el concepto de un supuesto adeudo vial

No es agradable asomarse a los expedientes que ilegal y ruinmente subió a sus redes la Presidencia de la República para documentar la sañosa embestida contra María Amparo Casar, pero el trabajo de Miriam Moreno con Ciro Gómez Leyva y la penosa desmemoria del respetable maestro Bernardo Bátiz me animaron a leer y releer las presuntas “pruebas”, tras lo cual corroboré la dimensión de la infamia.

Aunque el procurador de hace 20 años durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador confía en la palabra presidencial, “no recuerda” lo que AMLO afirma en su libro ¡Gracias! (página 100): que la viuda, acompañada por Héctor Aguilar Camín, le solicitó alterar la conclusión ministerial para poder cobrar el seguro y la pensión derivados del deceso del marido.

La versión de que el esposo “se suicidó” figura en el dictamen de la demarcación Miguel Hidalgo de la entonces Procuraduría capitalina, donde registra y concluye:

“En atención a que de la declaración de los testigos no se desprende algún elemento de prueba para determinar que alguien hubiera participado en la muerte de Carlos Fernando Márquez Padilla García, ya que a ninguno de ellos les (sic) constaban los hechos, aunado al Dictamen de peritos en Criminalística (mecánica de hechos), se llegó al conocimiento (sic) que en los presentes hechos ninguna persona privó de la vida al ahora occiso, ya que él se quitó voluntariamente la vida…”.

O sea: sin explicar el porqué, descartó la posibilidad de un accidente.

De la veintena de testimonios recabados por el Ministerio Público, el más consistente lo rindió su secretaria y asistente, Victoria Martínez Ramírez (a la sazón con antigüedad de 22 años en Petróleos Mexicanos), quien declaró que su jefe acostumbraba encaramarse en una ventana cuando quería fumar:

“Desde el sitio que ocupa físicamente al laborar” —narra el MP—, Victoria se percataba de que su jefe “acostumbraba tomar asiento en el filo de la ventana de su oficina, que siempre tenía abierta, y se recargaba contra la estructura del inmueble y fumaba; y en otras ocasiones abría la ventana, se sujetaba con una mano de la ventana fija y se asomaba hacia abajo…”.

Ningún otro declarante aportó datos tan específicos y gráficos de la temeraria forma en que Carlos Fernando satisfacía su adicción al tabaco en su oficina del doceavo piso.

Otras declaraciones, como la del cuñado Juan Rebolledo Gout, pintaron a un hombre “muy deprimido” que, sin embargo, nunca “manifestó deseos de quitarse la vida”.

Los testimonios hablan de que el día del deceso (7 de octubre de 2004), en la Torre Pemex corrieron los chismes de que Carlos Fernando “saltó” (lo que nadie vio) o que se trató de un “accidente”.

Solo Victoria describió el imprudente, riesgoso encaramamiento en la ventana.

En el acta de defunción se consigna: “Causa de la muerte, conjunto de traumatismos”.

Cómo si no: la cabeza pesa mucho y cualquiera que la incline desde lo alto, como narró Victoria, puede perder el equilibrio…